Sin reformas, aumento de los salarios puede derivar en despidos

Sin reformas, aumento de los salarios puede derivar en despidos
Fuente: Ámbito Financiero – Pág. 6
Autor: Ámbito Financiero, 11-01-2007, Pág. 6
Fecha: 11-01-07

Hoy muchas empresas se debaten en silencio sobre los efectos no deseados de los nuevos costos que atentan no sólo contra el punto de equilibrio sino contra su subsistencia.


Esta encrucijada determinará si muchas inversiones extranjeras continuarán en la Argentina o se desplazarán hacia países vecinos. Pero sobre todo, un nuevo aumento de las remuneraciones convencionales afectará directamente a las pequeñas empresas, que por falta de resistencia a semejantes costos también se debaten entre la continuidad o el cierre.
Los salarios -en un escenario como éste-sólo pueden negociarse con criterios razonables si se tiene en cuenta la necesaria mejora de la productividad, con lo cual las retribuciones deben ser variables, y si se contempla el papel que en el mercado ocupan las pymes. Este es el círculo virtuoso. La competitividad, la estabilidad económica y la rentabilidad deberían ser los valores que se deben plantear desde el sector empresarial para discutir salarios, y no una puja elemental en base a la cual se fijen los aumentos en forma plana y general. Los aumentos uniformes en toda la escala aumentan la rigidez del sistema e inhiben el margen de maniobra de la política salarial de cada compañía, en base al cual se sustenta la «meritocracia».
Si los cambios no se operan desde los convenios, las empresas seguramente seleccionarán a los mejores, y despedirán a los trabajadores de baja productividad. Este proceso de selección es directamente proporcional a la rigidez del sistema. La preservación del empleo decente y la productividad en base a la custodia del salario real imponen una relación entre el ingreso y el resultado obtenido por cada trabajador. Es por ello que el modelo convencional está perimido. Se sigue pensando en la discusión de los salarios básicos de convenio, basados en categorías que ya no existen, en sumas fijas y garantizadas que no reflejan la realidad de la producción, en adicionales absurdos o carentes de justificación, y en modelos de relaciones laborales anacrónicos. En algunos de ellos se siguen describiendo tareas manuales, funciones como el acarreo o carga y descarga que se realizan mecanizados, o el empleo de equipos o herramientas que ya no existen. ¿Qué se puede esperar de los modelos creados en los 70 y cuáles son los efectos resultantes? Desgaste
En rigor, nada puede sufrir un desajuste tan claro como el que genera el mero transcurso del tiempo. Si se mantiene el esquema del salario fijo por categoría, paulatinamente se reducirá el espacio -como ya ocurre-que cada empresa necesita para sistemas variables basados en la productividad, y en su caso, en la evaluación por desempeño de los trabajadores. El salario debe variar por el resultado, pero sobre todo por el talento, empeño, desenvolvimiento y productividad del trabajador. En rigor, los básicos son pisos. Cuando el monto trepa al nivel siguiente hasta ahora previsto en el contrato de trabajo, si no contempla la productividad, los costos serán altos en base a la inadecuación con el resultado a los estándares y mejores prácticas nacionales e internacionales. En tal caso, el costo aumenta por la igualación en base a los peores niveles de producción y de productividad. Es un círculo vicioso que desencadena distorsiones.
En todo el país se debate el salario regional; la Unión Industrial de Salta planteó la preservación del salario real en el NOA con costos sustentables y mejora del empleo en cantidad y calidad. El poder adquisitivo del salario en la Patagonia confronta con costos mayores de vivienda, gas y calefacción y la canasta familiar básica frente a los efectos nocivos del Impuesto a las Ganancias 4ª Categoría.
Es un tema central no abordado por el Estado ni por la dirigencia gremial el de las pequeñas y medianas empresas. Más de 90% de ellas tiene menos de cien (100) trabajadores. Sólo 7% del empleo se encuentra localizado en grandes compañías.
Una de las causas del incremento del empleo «no registrado» es la falta de flexibilidad y adecuación del modelo de relaciones laborales a los pequeños emprendimientos.
Salarios fijos y variables por productividad, esquemas de adaptación para las pequeñas empresas, además de apoyo crediticio y tecnológico, regionalización conforme las características de cada zona, y adaptabilidad en general son los nuevos paradigmas de salarios reales preservados y adecuados con el crecimiento en estabilidad.