Los ejecutivos ahora ingresan al “estado de disponibilidad total”

Los ejecutivos ahora ingresan al “estado de disponibilidad total”
Fuente: Ambito Financiero – Pág. 11
Autor: Julián A. De Diego (Especialista en temas laborales)
Fecha: 31-10-07

Trabajo entre nueve y diez horas pero estoy disponible las veinticuatro . Uno de los dramas del ejecutivo moderno es el denominado estado de disponibilidad total al que nadie puede escaparse. La conexión que hoy se tiene a través del celular multifunción, obliga a limitar el tiempo de trabajo a la conectividad a través del dispositivo


Tiempo de Lectura: 3′ 25”

Al teléfono, que curiosamente representa alrededor de 25% de la utilización total del aparato, se le agregan Internet y correo electrónico on line y en tiempo real (20%), mensaje de texto (12%), chateo y todas las sofisticaciones modernas como la conferencia telefónica múltiple (18%), el video teléfono y por ende la video conferencia, el acceso a la TV abierta y por cable, y últimamente el GPS para la localización, el manejo de las cuentas bancarias (5%), el pago de servicios en forma directa (5%), etc. También se accede a servicios instantáneos como las noticias, a menudo ordenadas conforme al interés del usuario (5%), la agenda personal conectada por correo electrónico, los servicios de capacitación e información en forma directa o programada, los programas de entrenamiento in company, y otros.
En rigor, el celular personal multifunción, es el factor de conexidad -no de comunicación-más salvaje que existe, que transformó la disponibilidad de la fuerza laboral del ejecutivo en un lapso de veinticuatro horas al día.
Cómo hace un ejecutivo para aislarse en el campo de golf, en su descanso diario, semanal o anual, e inclusive, en el momento en el que inexorablemente debe dormir cada día. Muchas corporaciones, al proveer estos equipos de alcance y servicios universales, no admiten que el ejecutivo no responda, es más, si no lo hace en un lapso determinado, se considera que no cumple eficazmente con su tarea. Al contrario, el que frenéticamente responde de inmediato es considerado un ejecutivo comprometido. El marco de referencia se complica aun más con los reportes matriciales, o la nueva ola de multirreportes horizontales, verticales y transversales. Estas líneas o vertientes de comunicación tienen además horarios dispares conforme a la ciudad en la que se localice cada reporte, y diversidad de estilos, prácticas y modalidades operativas, que las corporaciones tratan de estandarizar.
En definitiva, un nuevo derecho laboral renace de las cenizas del clásico, y se abre camino en la maraña del viejo sistema, que no sólo puede sucumbir, sino que claramente responde a nuevas formas de organizar el trabajo y a nuevas tecnologías que imponen el cambio.
Como se recordará, el personal superior de las empresas, directores gerentes y hasta jefes, están exceptuados del régimen de jornada y por ende, la misma puede superar las ocho o nueve horas diarias, sin que por las mismas se generen recargos. De hecho, sólo cuenta con el respaldo de los descansos, que sí son aplicables a los ejecutivos. Por ende, en principio tiene derecho a las doce horas de descanso entre el final de una jornada laboral y el comienzo de la siguiente, a treinta y cinco horas de descanso semanal, y a las vacaciones continuas y remuneradas una vez por año, o en algún caso, fraccionadas.

Jornada virtual
En tal caso, habrá que sostener que el ejecutivo está ligado una suerte de jornada virtual compuesta por dos elementos: a) uno que llamaremos guardia pasiva, ya que esté donde esté deberá responder a los requerimientos corporativos, y b) la jornada efectiva cuando el ejecutivo se encuentra operativo.
Al respecto, cabe aclarar que la comunicación por vía del equipo multifunción prescinde a menudo del lugar físico como componente esencial, ya que la respuesta o la conexión habrá que asumirla cualquiera sea el lugar en donde se encuentre, v.gr. en el club, en el campo, en la oficina, o en un lugar indeterminado.
En definitiva, la noción de espacio se ha convertido en un elemento virtual, al punto, de que bien conectado, muchos ejecutivos pueden manejar sus asuntos y decisiones, estén donde estén. Para las empresas se han producido ahorros importantísimos de viajes, convenciones, y servicios especiales. Hoy sólo basta con agendar una «conference call», y cada uno de los participantes, con sus horarios y tecnologías estará conectado.
Es razonable pensar que la retribución de los ejecutivos comprende ambas jornadas, la virtual expandida o guardia pasiva en la que está conectado, y la efectiva u operativa en la que está trabajando en sentido estricto. La retribución comprende además la actividad efectiva en cualquier día y horario, y la obligación de responder a los requerimientos superiores cuando se lo demanden.