Los desafíos, conflictos y contingencias laborales para el sinceramiento de 2008

Los desafíos, conflictos y contingencias laborales para el sinceramiento de 2008
Fuente: El Cronista – Perspectivas – Pag. 26
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 23-11-07

Educación, capacitación y trabajo son medios y vehículos para preservar la dignidad de hombre y mujeres. Es un deber moral y cívico aportar y contribuir para que cada habitante del suelo argentino pueda ser empleable y cuente con oportunidades para integrarse al mercado laboral. Los que más tienen, los que más pueden y los que más saben son los únicos que pueden ayudar a los que menos tiene, menos pueden y menos saben.


LOS DESAFÍOS CONFLICTOS Y CONTINGENCIAS LABORALES PARA EL 2008
Por Julián A. de Diego(*)

La tregua era hasta el 28 de octubre y ya caducó. Dentro de ella se acumularon reclamos laborales y sindicales sin válvula de escape. Ahora se desatarán todas las fuerzas contenidas y por ende cada agravio tendrá un reclamo y un demandante, cada necesidad buscará satisfacción de uno u otro modo. No se trata de deseos y de expectativas, sino de un gran número de necesidades insatisfechas, junto a la inminente amenaza de la inflación. Ya nadie se guía por el INDEC, cuando la comprobación es tangible en cada compra cotidiana. En alguna medida se ha reconocido oficialmente que se está produciendo un re-acomodamiento de los precios, del mismo modo que los salarios sufrieron ajustes convencionales o contractuales en cada empresa.
Sin sobreactuar,, este proceso de ajuste requiere herramientas eficientes de contención para evitar desbordes, en una economía con crecimiento friccional y con un alto nivel de consumo.
Los salarios serán la primera demanda insatisfecha que se colocará en el centro del escenario, y estará directamente asociada con el conflicto como medio de presión. La dinámica de los precios impone el sinceramiento con ajustes en proceso para evitar desbordes, que en alguna medida, configuran un realineamiento.
Si repasamos la agenda laboral de las empresas del año 2007 encontramos aumentos salariales y conflictos colectivos. En la del 2008 tendrá los mismos temas centrales, a los que deberíamos agregar las contingencias generadas por los litigiosidad judicial, la contratación de servicios tercerizados, los conflictos individuales y la problemática provisional y fiscal de propios y ajenos. Por último, sigue formando parte de la opinión publicada la amenaza de las reformas laborales anti-empresa.
El pacto social multilateral
Desde el discurso político se llama a un gran acuerdo nacional y multilateral liderado por el Estado, los empresarios más representativos y el mundo sindical con Moyano a la cabeza, convocando a la convergencia de los disidentes, los prescindentes y los opositores. Sería un mecanismo que modularía el “sinceramiento” de precios y contendría la negociación colectiva que ha sido distorsiva y en los últimos dos años se apartaron de las pautas oficiales. Un acuerdo social “macro” debería ser operativo, de modo que a partir de él, se fijen las reglas de contención y enfriamiento con vigencia hasta el 21 de diciembre de 2008.
La demanda salarial escalonada y en escalada
Los salarios son una demanda tanto de los asalariados en blanco o registrados, de los no registrados o en negro, como así también los de la amplia gama de grises. No es solo un reclamo de los dirigentes sindicales, que obviamente responden a las demandas y presiones de delegados y de trabajadores, y que últimamente, también nacen de la confrontación entre los dirigentes que están divididos cuando discuten, pero se unen casi en una sola voz cuando hay que pedir aumentos al sector empresario. Cualquier formato que adopte la futura política salarial, siempre presentan dos escalones y otros efectos. El primer escalón puede darse con el Pacto Social, donde se establecerían los porcentajes y el marco de referencia para aplicar los ajustes en el tiempo y en lo que hace a la forma. El segundo se genera desde las cámaras y los gremios, donde el “acuerdo marco” se instrumenta. Si el Gobierno Nacional actúa seriamente y controla la ejecución dentro de los límites entre propios y ajenos, el tercer y cuarto pasos son los más complejos. El tercero está configurado por los sindicatos, una vez acordada la ejecución del marco, en conjunto con los delegados para bajar los aumentos con otros reclamos o complementos. El cuarto es aquel que nace y se desarrolla desde el estado asambleario, es decir que se gesta y peticiona desde las bases con prescindencia de la representación sindical, o con escasa participación.
Litigiosidad judicial y cambio de paradigmas
El crecimiento de la litigiosidad en cantidad de casos y en el monto económico ha sido exponencial. No solo estamos enfrentando un cambio singular de la jurisprudencia, que ha producido cambios de ciento ochenta grados respecto de las tendencias ancestrales, sino que además han aparecido nuevas figuras que crean incertidumbre sobre el futuro de los casos. Es muy delicado analizar el resultado posible de un caso en base a los precedentes, ya que los cambios –reiteramos- son radicales. Los casos imponen reubicarse en nuevos paradigmas, con premisas similares, y con un resultado distinto de las tendencias. Es por ello que la tarea preventiva ha adquirido relevancia crucial en la estrategia competitiva de las empresas. Es fundamental invertir en prevención, anticipándose a hechos dañosos, buscando fervorosamente la resolución de los conflictos con ingenio y laboriosidad.
Crecimiento de las contingencias
El Plenario “Ramirez” transformó en obligaciones solidarias a niveles inimaginables, perforando todos los límites y desafiando la razonabilidad. Un trabajador de cualquier contratista de una empresa podría demandar a la compañía principal por sus reclamos laborales, por trabajo no registrado, a cuyos efectos podría prescindir inclusive de su empleador, o demandar que el principal asuma tal carácter. El plenario plantea prácticamente la desaparición de los servicios mercerizados, o la necesidad de montar un importante ingeniería de control del cumplimiento de las normas laborales provisionales y fiscales. Es más, en algunos casos, la pérdida de criterio y la disparidad de ellos parece sumergirnos en un abanico de alternativas dispersos y hasta antagónicos. Es necesario llamar a la reflexión sobre los cambios, sobre todo cuando están influenciados por rebanchismos, ideologismos y falta de equidad. El sistema jurídico se sostiene en base al cumplimiento de la ley, a la eficiencia operativa y al sano y razonable criterio de los jueces. A ellos apelamos en esta nueva etapa de cambio.
Las reformas laborales Anti-Empresas
La reforma promovida por el Diputado Héctor Recalde que modificó el “ius variando” (art. 66, LCT) restringiendo la libertad de modificar las condiciones de trabajo según las necesidades razonables de cada empresa, no se articuló a los nuevos paradigmas del derecho moderno. Copió la letra original de la Ley de Contrato de Trabajo de 1975 basado en fuentes comparadas de la década de 1950. En lugar de avanzar retrocedimos y en lugar de modernizar volvimos a los mecanismos del pasado. ¿Son ésas las motivaciones de las futuras reformas? Resulta claro para mí que nadie ha marcado el rumbo de los cambios, y por ende…”para un barco que no tiene destino todos los vientos son desfavorables”. Para llevar adelante una reforma se debe partir de un mínimo diagnóstico que refleje nuestras carencias, de los medios y recursos para cambiar el rumbo, y de objetivos concretos predeterminados dentro de las políticas públicas del Gobierno Nacional. En definitiva, toda reforma que implique degradación o menoscabo del sistema legal, que no provea seguridad jurídica y previsibilidad, y que no contemple el trabajo del futuro –futuro que es hoy- sencillamente será otro de los factores negativos que pueden contribuir a nuestra decadencia.
El mundo laboral del Siglo XXI versus los modelos de los años 50
El trabajo virtual, el teletrabajo o a distancia, el empleo de Internet y del celular multifunción, la automación y la robótica, los sistemas reemplazando a las personas, las nuevas formas de organización del trabajo, y en definitiva, las nuevas tecnologías están creando una verdadera revolución, que ha convertido nuestro sistema legal en anacrónico, y en gran parte, inaplicable a los nuevos desafíos. El mercado impone también nuevas modalidades de trabajo, ya que los hábitos y necesidades de los consumidores son los que reorientan la forma de trabajar, y el modo de relacionarse las empresas con sus propios empleados. La jornada y los descansos y el contraste con la calidad de v
Empleo, empleabilidad e inclusión
Cuatro millones de personas que integran nuestra comunidad están excluidas del mercado laboral por falta de educación mínima y por carecer de conocimientos elementales de un arte oficio o profesión. Para que los grupos excluidos vuelvan a tener una oportunidad de obtener un trabajo digno es imprescindible que se articulen tres instrumentos básicos. Que se los incorpore a sistemas de educación apropiados y flexibles, que la educación esté acompañada de la capacitación en un oficio, y que durante el proceso de capacitación estén ayudados por el Estado, las ONG, las empresas y los sindicatos para atender sus necesidades primarias y las de sus familias. El segundo paso es que se les brinde un puente para acceder a un primer trabajo. El tercero, es el de apoyar a la familia para que siga el mismo círculo virtuoso que el jefe o jefa del grupo.
Este proceso merece el compromiso de todos los que pueden ayudar
El nuevo derecho laboral de los dependientes de Alta Dirección
Los mandos medios, los ejecutivos y el personal de Alta Dirección están también viviendo un proceso de cambio de tal dinámica y vertiginosidad que ha dado lugar a un nuevo sistema legal, cuyas pautas son singularmente diversas a las del resto de los trabajadores. El derecho laboral de los que conducen y que tienen el deber de aplicar las nuevas tecnologías también tiene acechanzas y serios conflictos. Para ellos también debe haber medios de protección y a la vez, sistemas que les permitan atender, soportar y llevar adelante los grandes proyectos.
Conclusiones
Educación, capacitación y trabajo son el trípode que sostienen junto a los valores la dignidad del hombre y la mujer que trabajan. Todos debemos aportar nuestro grano de arena para contribuir a que cada habitante del suelo argentino pueda ser empleable y cuente con oportunidades de empleo, para sostener la dignidad de los que pueden procurar su sustento trabajando, y para permitir que los que la perdieron comiencen a recuperar su dignidad también trabajando. Los que más tienen, los que más pueden y los que más saben, son los únicos que pueden ayudar a los que menos tienen, menos pueden y menos saben.

(*) Consultor laboral de empresas y de entidades empresarias. Profesor Titular de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de las carreras de grado y de pos-grado de la Facultad de Derecho y de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina