Ley de tickets: datos para tener en cuenta

Ley de tickets: datos para tener en cuenta
Fuente: Ambito Financiero – Pág. 7
Autor: Julián A. De Diego (Especialista en temas laborales)
Fecha: 27-12-07


Julián A. de Diego
Fue promulgada y publicada la Ley 26.341 que deroga el tratamiento y carácter de beneficio social del ticket de almuerzo y de transporte, y el ticket alimentario o de compras (de supermercado).


Fue promulgada y publicada la Ley 26.341 que deroga el tratamiento y carácter de beneficio social del ticket de almuerzo y de transporte, y el ticket alimentario o de compras (de supermercado).
Lo hace en forma gradual (en diez bimestres calendario), y los va transformando en una suma de dinero en cuotas de 10% cada una. La ley rige desde el 2 de enero de 2008 conforme lo dispone el Código Civil, después de los ocho días siguientes al de su publicación.
Es importante destacar que la norma deroga dos incisos -el b) y el c) del art. 103 bis de la Ley de Contrato de Trabajo-, y que oportunamente fueran incorporados a dicho texto legal mediante la Ley 24.700.
También deroga -a partir del 2 de enero de 2008- el art. 4to. de la Ley 24.700 que fijaba una contribución de 14% sobre los vales alimentarios.
A partir de la fecha indicada, los empleadores que venían otorgando los vales o tickets citados deberán liquidar 90% en vales no remunerativos (sin cargas sociales ni 14% de contribución derogado, con Impuesto a las Ganancias), y transformarán en pesos la primera cuota de 10% (con cargas sociales y Ganancias). Este importe deberá incrementarse con el «grossing up» que resulte necesario para que el trabajador pueda cobrar el mismo valor neto que venía recibiendo en vales.

Esta operación se deberá realizar cada bimestre calendario. Por ende, en marzo, los vales se reducirán a 80% y el importe en pesos se elevará a 20% del valor pecuniario, más el «grossing up» que sea necesario para liquidar el mismo valor neto que el trabajador poseía cuando lo recibía en tickets.
La suma convertida en remunerativa tendrá todos los efectos previstos por la LCT, como por ejemplo, que será base de cálculo de las horas extras, las licencias, el sueldo anual complementario, las vacaciones, y de todos los adicionales que tomen como base de cómputo el salario del trabajador. Es obvio destacar que el valor y tipo de vales o tickets que sufrirán esta transformación son los que el empleador venía otorgando a sus trabajadores al 31 de diciembre de 2007, excluyendo los vales alimentarios de emergencia del decreto 815/2001 que no fueron contemplados por la norma. En otros términos, dichos vales caducan como beneficio social en la fecha indicada, de conformidad con el decreto 24/2007.

Duda
Cabe la duda de los derechos que pueda invocar el trabajador sobre el monto de $ 150 que oportunamente se incorporó al contrato individual de trabajo. Para los vales o tickets derogados, que hubieren sido otorgados por medio de convenios colectivos o en su caso, de acuerdos colectivos, podrán establecer un sistema de incorporación progresiva y escalonada inferior al plazo de diez bimestres calendario previstos en la ley para el régimen general. Las partes signatarias de los convenios colectivos también contarán con un plazo de un año, a partir de la vigencia de la ley, para disponer incrementos no remunerativos en los vales de almuerzo, tarjetas de transporte, vales alimentarios y canastas de alimentos, acuerdo que podrá convenirse en un lapso no mayor de seis meses.

Al finalizar el plazo de seis meses referido, dicho incremento adquirirá carácter remuneratorio conforme lo establece la norma legal. Nada se expresa sobre el ticket o vale alimentario del decreto de necesidad y urgencia 815/2001, cuyo monto asciende a $ 150 y que está restringido a los trabajadores que tengan un sueldo por todo concepto inferior a $ 1.500. Este vale vence el 31 de diciembre de 2007 -conforme la última prórroga- y alcanza a más de 300.000 beneficiarios. En rigor, un nuevo decreto de necesidad y urgencia podría disponer un cambio similar al propiciado por la Ley 26.341 para posibilitar que empleadores y trabajadores puedan contar con un sistema análogo de adecuación.

Feroz interna tras pacto de silencio

Feroz interna tras pacto de silencio
Fuente: Ambito Financiero – Pág. 13
Autor: Julián A. De Diego (Especialista en temas laborales)
Fecha: 18-12-07

Los aumentos pedidos por los sindicatos de fin de año , de qué forma contribuyen al futuro pacto social? Sumas fijas, pagos en cuotas, adicionales no remunerativos, complementos por inflación, son todos pretextos para subir el piso de la próxima convocatoria a paritarias dentro del pacto social.


Tiempo de Lectura: 3′ 15»

Tres excusas mueven a los dirigentes sindicales para fundamentar sus pedidos.
La primera, lisa y llanamente alude al curso de la inflación real y a la necesidad de recuperar lo adeudado hasta el 31 de diciembre. La otra, está dada por la heterogeneidad de las situaciones en función de cómo se desarrollaron o crecieron las distintas actividades, las exportaciones y la rentabilidad de las empresas. Y la tercera, es sencillamente la de liderar los reclamos formulados desde las bases o desde las comisiones internas de las empresas.
Este cuadro no es ajeno a la feroz interna intersindical que se desató una vez que los pactos de silencio o de paz caducaron con la elección presidencial del 28 de octubre. En un régimen personalista como el que ha vivido el país en los últimos sesenta años, por no referir a toda su historia, los gremios no tienen opción frente a la figura de Hugo Moyano, y seguramente recién en junio habrán de revisar nuevamente cómo ha quedado el mapa sindical después de todas las escaramuzas que viviremos en el primer semestre de 2008.

Distanciamiento
Por ende, declaraciones de preservación del valor real del ingreso, continuidad de la lucha por la distribución del mismo, y la negación a un acuerdo encorsetado, distancian a la CGT de cualquier salida razonable en el corto plazo.
Ahora bien, unos pocos ya obtuvieron algo. SMATA logró su «doble aguinaldo» mucho antes de que se desataran los últimos pedidos. Los demás esperaron para no generar nuevas expectativas en la puja electoral. Ahora, todos tienen apuro por lograr algo antes de fin de año, para partir de una base mejor.
¿Y el «pacto social», dónde puede quedar en las actuales circunstancias? Por lo pronto, para que exista un «gran acuerdo nacional» es importante que se construya un temario que resulte superador de meros acuerdos sectoriales de precios. Los salarios hoy no están sujetos a otras reglas que las generadas por la negociación colectiva.
Recordemos que durante el gobierno del ex presidente Kirchner se promovió la discusión de los convenios entre los empresarios y los sindicatos, discusión que estaba congelada desde comienzos de la década de los 90 por obra de las necesidades de la convertibilidad.
Hoy, los sindicatos no quieren resignar el poder recuperado en base a la disputa salarial, y la consigna es mantener dicho poder frente al empresariado y frente al mismo gobierno nacional. Es más, mejorar los salarios de los convenios es esencial para poder librar la batalla intersindical, ya que el atractivo de los conflictos de encuadramiento provienen fundamentalmente al arma mortal de los mejores ingresos.

Factores
Por ende, los gremios no sólo buscan mejorar las retribuciones para satisfacer a las bases, también observan con cuidado los salarios de otros convenios donde compiten por la representación de los trabajadores. Un ejemplo es la UOM con su Laudo 29 en la industria autopartista y los sueldos de los convenios de empresa de SMATA con las terminales automotrices. Otros factores conspiran contra el pacto social como los proyectos antiempresa del diputado Héctor Recalde en la Cámara baja, la reforma de los tickets aprobada en el Parlamento, y otros proyectos que tienen media sanción. Todos ellos minan los costos empresarios y cambian las reglas de juego. En otros términos, con los incrementos del costo laboral que operan en abanico, en especial los aumentos salariales convencionales, los incrementos de costos por vía de las reformas legales, y la caída de la productividad por efecto de la conflictividad sectorial, están hipotecando el pacto social. Para que exista un «gran acuerdo nacional» hay que crear canales de diálogo, basados en el objetivo común de la convergencia, con el fin de lograr que el crecimiento siga siendo sustentable, con mejoras de precios y salarios compatibles con dicho crecimiento. Es muy difícil llegar en forma colectiva a lograr los objetivos si los pasos intermedios que se dan resultan incompatibles con ellos. Como afirmaba Séneca: «Para un barco que no tiene destino, finalmente, todos los vientos son desfavorables».

Los tickets y el pacto social

Los Tickets y El Pacto Social despues del 10 de dic.
Fuente: El Diario del Lunes – America 24
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 03-12-07
<– para escuchar el programa haga click aqui

Julián de Diego fue entrevistado por Enrique Szewach y Caros Kikuchi en el programa «El diario del Lunes» en America 24


Para escuchar el programa haga click sobre el icono de audio


Dr. Julián Arturo de Diego

Hoteleros se integran al Pacto Social ante pedidos de mejora salarial

Hoteleros se integran al Pacto Social ante pedidos de mejora salarial
Fuente: RosarioNET

Fecha: 01-12-07

En la segunda jornada de la 177 Asamblea General Ordinaria de la Federación de Empresarios Gastronómicos y Hoteleros de Argentina (FEGHRA), que se realiza en el Salón Mercurio de la Bolsa de Comercio de Rosario, se discutió el impacto de los salarios del personal sobre el crecimiento del sector.


El tema se tocó tras una reunión de la Federación con el ministro de Trabajo Carlos Tomada días atrás, tras la que se instó a llevar «tranquilidad» al empresariado ante factibles pedidos de incremento de sueldos. Según se informó, este contexto de puja no se dará hasta fines de abril de 2008.

En diálogo con ON 24, el representante legal de FEHGRA, el doctor, Iván Posse Molina, argumentó que el sector hotelero también está incluido en la política de consensos que se desprende del Gobierno nacional, conocida como Pacto Social, ya firmado y homologado por el Ministerio de Trabajo y la hotelería argentina.

De cara a posibles escenarios de pugna salarial con los empleados de la Unión de Trabajadores Gastronómicos, Hoteleros y de Turismo de Argentina, capitaneados por su secretario general, Luis Barrionuevo, Posse Molina indicó que «esta temporada llevamos tranquilidad a los empresarios, no va a haber pedido de aumentos sino una recomposición no remunerativa que oscilará entre el 16,5 y el 18%, hasta fines de abril próximo. Allí las partes nos sentaremos a dialogar aumento en paritarias, aunque de la reunión (con Tomada) nos fuimos con la tranquilidad de que si se piden aumentos, serán conforme al porcentaje que suba el IPC (Índice de Precios al Consumidor)», afirmó.

Un especialista
Durante la segunda jornada del congreso, se escuchó la disertación del abogado laboralista Julián de Diego, que dejó claro que el escenario salarial para la temporada de verano en los principales destinos, no tiene por qué verse contrariado por reclamos gremiales, ya que el Gobierno seguirá instando a las centrales de trabajadores a discutir en paritarias recién el primero de mayo de 2008.

«Tenemos que estar preparados a que a el final de la temporada alta de verano, tengamos que aplicar hasta un 18% de incremento, que es lo que está contemplado», completó Posse Molina.

Regionalización
Otra de las discusiones sobre la incidencia de los salarios en las empresas hoteleras tuvo que ver con profundizar el régimen de regionalización: «vamos a atender en las próximas discusiones este tema tan sensible, ya que no es lo mismo pagar los sueldos en un hotel en Rosario que en Mar Del Plata, donde la incidencia de las visitas tiene otra frecuencia», detalló.