EL MERCADO LABORAL SE PREPARA El primer trimestre será clave

Según el abogado laboralista Julián De Diego, la mayoría de las empresas presupuestó para este año un aumento salarial algunos puntos por encima del 30%, aunque con una inflación del 35 al 40%. Es por eso, observó al ser consultado por El Economista, que “durante el año pasado, la inflación superó los incrementos salariales y lo más probable es que este año sea otro de caída del salario real”. “Los sindicatos van a tratar de obtener aumentos por encima de la inflación y el Estado va a hacer lo posible por ubicar los salarios por debajo de los precios”, dijo.

“El año pasado tuvimos crecimiento del desempleo y este año volverá a suceder. No habrá despidos de forma arrasadora o en avalancha, pero las empresas van a ir gradualmente acompañando la recesión sin generar empleo, sin mejorar las ofertas de trabajo y sin reponer las bajas”, explica el abogado laboralista Julián De Diego.

“Los primeros años, las empresas tienen la expectativa de que sea una situación temporaria y toman medidas pensando en que después de la recesión vendrá el rebote. Pero ahora ya quedó claro que rebote no va a haber y que además de 2015, se vienen dos años difíciles, porque es fantasioso pensar que un cambio de gobierno vaya a cambiar radicalmente las expectativas”, señala De Diego a partir de la lectura que hacen en buena parte de las empresas.

El Gobierno va a tener que tomar una posición reactiva y utilizar las paritarias como ancla antiinflacionaria, cerrando acuerdos menores con los sindicatos”, destaca De Diego. Si no se aceleran los precios ni se cierra ningún acuerdo demasiado por encima del promedio, la tranquilidad podría durar todo el año. De lo contrario, el escenario que se abriría sería otro, de mayor incertidumbre.