Choferes de Uber son empleados en relación de dependencia, según tribunales londinenses

Choferes de Uber son empleados en relación de dependencia, según tribunales londinenses

Choferes de Uber son empleados en relación de dependencia, según tribunales londinenses

El 28 de octubre de 2016 el Tribunal Central de Empleos de Londres determinó que los choferes de Uber son empleados, y por ende, deben recibir los beneficios y las prestaciones como tales. En un caso, con el apoyo del GMB, una de las centrales sindicales más importante de Gran Bretaña, 18 choferes ligados al sistema fueron declarados empleados de la empresa que administra el sistema (‘Y Aslam and J Farrar and others vs UBER B.V.–UBER London Ltd -UBER Britannia Ltd.‘, Central Employment Tribunal 28-10.2016, Registro Oficial del CTEL, London UK).

Uber desarrolló una importante defensa de la independencia de la empresa titular del software que permite organizar el sistema, destacando la independencia de los usuarios y de los prestadores para aceptar la asignación o rechazarla, y de los usuarios para elegir libremente el prestador.

Sin embargo, se demostró que los titulares de los rodados desarrollaban su actividad en forma intensiva, sin descansos ni jornada limitada, y bajo condiciones de trabajo sumamente precarias. También se llegó a la conclusión de que se ejercía de un modo u otro el principio de autoridad a través de las reglas impuestas por el sistema informático, que fijaba las condiciones dentro de las cuales se desarrollaba la prestación.

Si bien se destacó que su carácter de empleados revisten características especiales, este ‘leading case‘ será recordado como histórico, en un ámbito tan controversial como el que plantean hoy apps como Uber y las nuevas tecnologías. Es, por decirlo de un modo general, el triunfo del derecho del trabajo sobre la condición autónomos pregonado por la compañía a nivel global. Uber Technologies Inc. es una empresa internacional que proporciona a sus clientes una red de transporte privado, a través de su software de aplicación móvil (‘app‘), que conecta los pasajeros con los conductores de vehículos registrados en su sistema, los cuales ofrecen un servicio de transporte a particulares. La empresa organiza recogidas en decenas de ciudades de todo el mundo y tiene su sede en San Francisco, California. Inicialmente, los conductores tenían autos Uber que aprobaba la empresa. Después de 2012, Uber añade una selección más amplia de coches en el mercado, los llamados UberX. Los coches se reservan mediante el uso de la aplicación móvil. Usando la aplicación, los clientes pueden rastrear la ubicación de su coche reservado.

No obstante, esta iniciativa de Silicon Valley ha sumado problemas en algunas partes del mundo. Desde su nacimiento, Uber recibió la declaración de guerra de agrupaciones de taxistas en algunas ciudades y reguladores han intentado normar y regular sus operaciones.

En abril de 2016, Uber desembarcó en Buenos Aires. El 15 de abril, los taxistas realizaron distintas manifestaciones de protesta, pidiendo exclusión de la plataforma. Cuestionan el lanzamiento del sistema por la amenaza que significa para sus puestos de trabajo, y la falta de control sobre el cumplimiento de recaudos de seguridad del rodado, y la vigencia de seguros de responsabilidad civil y pago de impuestos, tasas y contribuciones en forma igualitaria.

El 13 de abril de 2016, la Justicia ordenó al gobierno de la ciudad de Buenos Aires que “de modo inmediato”, arbitre las medidas necesarias para suspender cualquier actividad que desarrolle la empresa Uber o cualquier sociedad bajo ese nombre y tipo de actividad. La empresa no suspendió sus operaciones, y sigue estable con varios miles de conductores.

Asimismo Uber opera en el Gran Buenos Aires, parte de la provincia de Buenos Aires, y en jurisdicciones donde la Ciudad Autónoma no tiene ninguna injerencia.

Hasta hoy nadie ha cuestionado el vínculo que existe entre los choferes como personas físicas y Uber, y si existe o no relación de trabajo dependiente. En cualquier caso, el momento inexorablemente llegará.

Seguramente, el fallo del Tribunal de Londres será un antecedente propiciatorio.

La creación de empleo depende de las inversiones y no de leyes o planes sociales

La creación de empleo depende de las inversiones y no de leyes o planes sociales

 

Las leyes de promoción del empleo, las cláusulas de reducción de aportes o de contribuciones, los incentivos y condiciones más ventajosas para la generación de nuevos empleos, inclusive, para los grupos más vulnerables, son inocuas sin inversiones genuinas y sustentables que creen nuevos puestos de trabajo. Es más, la coyuntura recesiva con inflación y las inversiones con nuevas tecnologías conspiran contra la generación masiva de nuevos trabajos.

Desde el regreso de la democracia se dictaron normas de promoción del empleo, de distinto rango y caracterización, y todos sistemáticamente fracasaron. En el marco de la caída del empleo Raúl Alfonsín creó en 1984 las Cajas Pan que tenía más de un millón de beneficiarios, con niveles de pobreza que eran inferiores al 20%, se promovió empleo con distintos recursos, pero la hiperinflación todo lo destruyó. En el Gobierno de Carlos Menem, el desempleo se desmadró con las privatizaciones, y se crearon los Contratos de Promoción del Empleo, luego denominados ‘contratos basura’, que no tuvieron ningún efecto positivo, y generaron muchos casos de fraude y abusos.

En la corta intervención de De La Rúa, se crearon normas de promoción que no solo no tuvieron éxito, sino que además, fueron impugnadas por haberse logrado en un contexto de serias irregularidades.

Durante el gobierno de Néstor Kirchner se adoptaron normas para las pymes que aún tienen vigencia, que bajaron el costo laboral pero que no generaron nuevos puestos de trabajo.
En estos momentos se promueve un plan de promoción del empleo joven, teniendo en cuenta que el desempleo entre 18 y 26 años duplica el índice general, sin embargo, nuevamente, estos planes bajan el costo laboral de los que ya tienen planificado generar nuevos puestos, por ejemplo, a través de los programas de jóvenes profesionales, pero no generará nuevos puestos de trabajo, fuera de los ya previstos.

A su vez, entre los desempleados y los indigentes, tenemos una población económicamente activa que se estima en alrededor de un 1.700.000 personas, que carecen de los mínimos conocimientos indispensables para poder acceder a un empleo, en el marco de los requisitos que se requieren para ello. Sin puentes que relacionen a este grupo de excluidos con el mercado, su ingreso al mercado es inviable.

Existe otra población muy numerosa, compuesta por los grupos de desempleados mayores de 45 años, los discapacitados de diferentes niveles, la mujeres desocupadas en general, y los que en general han trabajado en actividades que han desaparecido, que no tendrán ubicación posible si no se los capacita y reconvierte, previo a la localización de actividades de mayor demanda.

En todas las áreas, con un nivel de desarrollo dispar, se han tomado iniciativas, algunas de las cuales vienen produciendo frutos desde hace más de seis años, y que ahora habría que perfeccionarlas, agiornándolas, para que continúen operando. Faltaría armonizarlas, coordinarlas, y reformularlas para que operen con eficiencia, en el frente de las mayores vulnerabilidades.

En cualquier caso, en todos los países donde hubo crisis de empleo, como España en el 2008, Grecia y Portugal en el 2007, y en la explosión de la burbuja inmobiliaria de 2008/2009 de los Estados Unidos, tuvieron campañas muy agresivas de promoción de las inversiones en actividades de mano de obra intensiva, como el turismo y los servicios informáticos o de comunicaciones, además de aumentar el empleo público ligado a las actividades que se intensificaron.

Es por ello, que la expansión de los planes sociales, el ajuste o los incrementos de sus montos, la sobrepoblación del empleo público, y la mejora del seguro de desempleo, están centrados en la patología del sistema, no en el futuro virtuoso, que solo se logra provocando e incentivando desarrollos que produzcan empleo directo, indirecto y periférico.

Es el caso de muchas actividades agropecuarias y agroindustriales, que están creciendo nuevamente a niveles exponenciales, y puede convertirse en el líder de la vuelta al crecimiento. Sin crecimiento económico, focalizando las inversiones que más empleo generen, monitoreando que dicho empleo sea de buena calidad y debidamente registrado, puede convertirse en una de las salidas posibles y cercanas.

 

Videoconferencia – “Ausentismo y Productividad”

“Ausentismo y Productividad”
Fecha: 16-11-2016
Descripcion: Videoconferencia en vivo por streaming
Expositor: Dra. María Solana de Diego / Dr. Julián A. de Diego
Contacto: conferencias@dediego.com.ar
CUÁNDO?
Miercoles 16 de noviembre.-
de 09:00 a 11:00 hsDÓNDE?
Modalidad a distancia (videoconferencia)

INFORMES:
Telefónicamente (5411) 4121-1100
o por mail a conferencias@dediego.com.ar

ARANCELES:
Costo del enlace:
No Clientes: $1200 + IVA
Clientes del Estudio: $1000 + IVA
Alumnos de las carreras de grado y posgrado de RRHH de las Universidades Nacionales: $500 + IVA
(Previa acreditación de la condición de alumno regular)

TEMARIO:

1. El rol de Recursos Humanos y de legales frente al ausentismo. Acciones preventivas, campañas, capacitación, vacunación, etc. La función del servicio médico. Los controles.
2. La llegada tarde y la ausencia del trabajador. El aviso de ausencia. Distintos tipos y situaciones. La constancias. Las justificaciones de las llegadas tarde. El respaldo documentario. La constatación. La reiteración y la contumacia. Las sanciones y el despido por llegada tarde reiteradas. El descuento proporcional del salario y de los premios.
3. La ausencia alegando enfermedad inculpable: el aviso, los controles médicos, los certificados, la justificación. Las licencias, los plazos de acumulación, el periodo de reserva del puesto, el reingreso del trabajador después del alta, alternativas. Análisis de casos. Los certificados médicos falsos, los certificados de favor, los casos de falsedad material y de falsedad ideológica.
4. Los casos de fraude. Los certificados médicos auténticos con contenido falso o los certificados apócrifos. Las implicancias laborales, el reclamo de daños y perjuicios, los delitos penales, la denuncia al colegio médico.
5. La firma del trabajador en la documentación que entrega al empleador. Las notificaciones, requisitos, destinatario, ejemplos. La firma en los certificados médicos. La constancia de llegada tarde o de ausencia.
6. La ausencia por accidentes o enfermedades del trabajo: el régimen legal, los plazos de goce de salarios, los casos de fraude, simulación o de falsificación. Análisis de casos.
7. Los casos de simulación: el microausentismo, el aviso oportuno, la falta de respaldo a la acreditación de la patología. El microausentismo  y el alcoholismo; otras adicciones
8. El caso de las enfermedades psiquiátricas: las licencias, el diagnóstico, la medicación, los estudios médicos, y los casos graves. Análisis de casos. Los controles. La interconsulta. La responsabilidad de los médicos.
9. Acciones contra la simulación: contra el ausentista, contra el servicio o el médico que emite el certificado, contra quienes lo respaldan en la ausencia simulada. Análisis de los casos en donde no se debe pagar el salario del ausente.
10. Las acciones por ausentistas crónicos: el análisis de los medios preventivos y generales. Los controles especiales. Las herramientas de diagnóstico. El papel del médico de la empresa y sus funciones preventivas y de control.
11 Las sanciones disciplinarias por ausentismo: casos, ejemplos, determinaciones. Los distintos tipos. Los casos en la jurisprudencia. Análisis de casos.
12. El despido por simulación, por ausencias, y por llegadas tarde: la prueba de la simulación, los elementos de juicio y las constancias de ausencias y de la carencia de prueba en el diagnóstico o en el tratamiento. El seguimiento los métodos de control, y la pre-constitución de la prueba en juicio. Los resultados. Análisis de Casos