La reforma laboral como condición fundamental para los inversores

Con nuestra legislación inspirada en la producción industrial de 1950, con los convenios colectivos firmados en 1975 cuando todo se medía por hora por día o por mes y donde el más importante adicional era el de antigüedad, con un costo laboral industrial promedio en torno de los u$s 1500, cargas sociales por el 67%, ausentismo en torno del 15% promedio, y la productividad por el piso, la Argentina se encuentra última en el ranking de oportunidades de inversión de las Américas.

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Miercoles 28 de noviembre de 2017

En el contexto macro, terminamos el año con 1% de crecimiento del empleo, con niveles de desempleo y subempleo que llegan al 20%, y un estimado de desocupación del empleo joven (entre 18 y 25 años) del 40%, con el récord de ninis de más de 1.400.000 (ni trabajan ni estudian).

Solo algunas actividades estrella evolucionaron favorablemente, la construcción en la obra pública, el desarrollo energético, los servicios informáticos, las empresas de servicios especiales de comercialización por vía de Internet, la agroindustria y la actividad agropecuaria, la actividad financiera y bancaria, otros están sobreviviendo como son gran parte de la industria manufacturera, en alguna medida afectada por las importaciones, y en particular el retail y gran parte de la industria de la alimentación, entre otras. Muchas actividades están en clara retracción, como los pequeños establecimientos afectados por las condiciones del mercado, las empresas manufactureras pequeñas o medianas, la industria textil, la vitivinícola, las bebidas cola, la venta de productos frescos tanto verduras, frutas como carne, y todos los productos suntuarios.

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