El modelo laboral de EE.UU. reduce el desempleo

Estados Unidos (USA) es el país de menor protección legal en el trabajo y junto con China, son los más competitivos del planeta. El índice de desempleo en Estados Unidos cayó del 3,8 % al 3,6 % en abril, la menor cifra en 49 años (desde diciembre de 1969), un mes en el que se crearon 263.000 nuevos puestos de trabajo, muy cerca del pleno empleo, según informó el Gobierno Federal.

Publicado en El Cronista,  06 de agosto de 2019
Se crearon en un mes lo que nosotros perdimos en un año. En Argentina solo tuvimos un nivel de desempleo comparable en 1980, luego siempre fue superior al 7 u 8 %, y el nivel mayor fue en 1997 y en el 2002 con records que rondaron el 20%.

El salario medio en USA, por su lado, subió en marzo en 6 centavos de dólar la hora, hasta los 27,77 dólares, que representan un sueldo mensual de u$s 5000, unos $ argentinos 225.000. En los últimos 12 meses, los salarios se han incrementado en un 3,2 %, en el mismo nivel que el mes pasado, con una inflación anual siempre inferior al 2%. La tendencia alcista de los salarios emerge de la oferta y la demanda, y del crecimiento sistémico del modelo económico.  En Argentina los salarios cayeron un 10% en un año y a la vez el desempleo sigue en aumento, superando el 10%.

La ley laboral en la mayoría de USA se  rigió por la regla del common law de “empleo a voluntad”, típico del derecho anglosajón, por lo que una relación laboral puede terminar por decisión de cualquiera de las partes en cualquier momento sin motivo alguno y sin derecho a ninguna indemnización. En nuestro país, el despido se ha convertido en un acto de alta conflictividad sindical, y su costo hoy supera el monto de un sueldo por año de antigüedad por efecto de las multas y recargos generados por el salario irregular o encubierto.

El despido de un trabajador en USA parte de la premisa de que el mismo fracasó en algún momento de su gestión, por falta de adecuación a las nuevas tecnologías, por falta de productividad, o por causas objetivas, y por ende, no es viable una indemnización frente a quien fracasa o se ve frustrado por falta de resultados. A su vez, el seguro de desempleo le garantiza un ingreso proporcional al promedio de su actividad por diversos plazos, mientras el sistema de empleo le asigna nuevas alternativa, o lo capacita con una salida laboral de alta demanda. Un desempleado tiene opciones inmediatas, y recupera el empleo, en promedio en una semana.

En Argentina, quién pierde el empleo tarde en promedio 14 meses en recuperarlo, y a menudo en categorías o niveles inferiores a los que poseía el trabajador, y nuestro seguro de desempleo es de un valor simbólico.

La legislación en los Estados Unidos tiene normas dispersas que comparadas con nuestro país, representan el 8% de nuestras regulaciones. Curiosamente, la fuente de inspiración general fue el principio de igualdad y de no discriminación. Así en 1941, el Decreto Ley 8802 (o Ley de Empleo Justo) se convirtió en la primera ley que prohibiera discriminación racial, aunque sólo aplicaba a la industria de la defensa nacional. Luego se dictaron la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades de 1990, la Ley de Familia y Baja por Enfermedad de 1993.

La Ley de Derechos de Empleo Justo regula un salario mínimo y las horas extra a ciertos empleados que trabajen más de 40 horas semanales, y un mínimo de dos horas por día. Los casos de discriminación laboral en los Estados Unidos están sujetos a la jurisdicción de la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (CIOE). Los casos de ley laboral son atendidos en cortes estatales o federales, dependiendo del problema, el tamaño del empleador (la Ley de Derechos Civiles de 1964, por ejemplo, sólo aplica a empleadores con 15 o más empleados). Los procesos de reclamación son de trámite abreviado, sumarísimo y no se extienden más allá de los seis meses, salvo que se trate de cuestiones constitucionales. Ninguna forma de comparar este cuadro con nuestra “industria del juicio”.

La Ley de Derechos Civiles de 1964, que prohibió toda discriminación laboral basada en raza, género, nacionalidad y religión que se extendió al empleo público y en 1981 para ilegalizar la discriminación laboral sobre la base de un embarazo. La Employee Retirement Income Security Act​ (ERISA) establece estándares para el financiamiento y la operación de la pensión y cobertura médica financiados por los empleadores.  La Family and Medical Leave Act, aprobada en 1993, establece que los empleadores otorguen a los trabajadores hasta doce semanas de licencia por enfermedad y cobertura médica para la familia primaria y familiares cercanos. La Occupational Safety and Health Act (OSHA), promulgada en 1970 por el Presidente Richard Nixon, crea estándares específicos para la seguridad y la higiene en el trabajo.

Nada de nuestra legislación se parece a la del primer mundo, y seguimos anclados en normas anacrónicas que no se compadecen con las nuevas tecnologías, con la demandas de reducción de costos, y con los estándares de productividad. Cualquiera que sea el triunfador de las elecciones, si desea promover el empleo, deberá asumir una reforma laboral de fondo e integral, y de no hacerlo seguiremos irremediablemente en el retroceso y la decadencia.

Por Julián A. de Diego.
Director del Posgrado en RR. HH. Escuela de Negocios de la U.C.A.