La visión de los lideres 2020, suplemento especial del Cronista. Mercado Laboral congelado y en estado critico

Todos los indicadores revelan que el trabajo siguió los efectos detractores de la economía que no encontró en ningún momento por el camino del crecimiento.

Publicado en El Cronista, 29 de noviembre de 2019
Estanflación (estancamiento + inflación) fue lo que caracterizó toda la gestión Macri, y con ello todos indicadores laborales cayeron. Aumentó el desempleo la pobreza y la indigencia, se congeló la creación de puestos de trabajo, se destruyeron puestos genuinos, y cayeron lo salarios.

Los sindicatos y la representación empresaria han sufrido también un claro deterioro de su representatividad, lo que determinó en gran medida el fracaso de la política económica, sin que se hubieren realizado propuestas que contribuyeran a rectificar las políticas públicas que desencadenaran alguna alternativa. El contexto se desarrolló además en un marco de incertidumbre y de pérdida sistemática de confianza, dados los objetivos propuestos por los planes del Poder Ejecutivo y la imposibilidad de alcanzarlos en forma sistemática.

El gobierno a cargo de Alberto Fernández parte del subsuelo en un país sin crecimiento, y por ende, con un mercado laboral en permanente degradación, con caídas en todos los indicadores.

En ese contexto partir de la premisa de una tregua que se ha dado en llamar “pacto social”, es razonable, para detener un proceso que sigue siendo destructivo, y reconducirlo en un marco donde se recobre la confianza. Para ello es imprescindible realizar una serie de reformas estructurales, que incluyen una reformulación de los impuestos sobre todo con los que resultan regresivos, la reforma previsional integral, la reforma laboral, y en especial la reforma del Estado que se ha convertido en una fuente de ineficiencia y de excesivo gasto que devora el presupuesto, junto con los subsidios y los sistemas de cobertura social.

En el contexto de los temas laborales y de la seguridad social, son temas claves los siguientes:
1. Canalizar la reforma laboral modernizando el modelo de relaciones del trabajo, a través de por lo menos los siguientes medios:
a. Los convenios colectivos de empresa y la habilitación de la disponibilidad colectiva para modificar la ley bajo ciertos límites y condiciones restrictivas, y con particular énfasis en los temas que hace a la productividad y a la eficiencia, y su adaptación a la aplicación de las nuevas tecnologías;
b. La reglamentación a través de decretos del Poder Ejecutivo de las normas que pueden agiornarse con normas supletorias o secundarias,
c. La normalización legal de las nuevas formas de organizar el trabajo a través de las economías colaborativas como UBER, Cadify, Pidealo, Glovo y similares;
d. La reforma previsional importa una revisión integral del sistema jubilatorio, de los jubilaciones de privilegio, de los subsistemas provinciales, y de los subsidios no contributivos, todos ellos de origen cuestionable;
e. La aplicación transversal de las tecnologías exponenciales que están transformando los hábitos, los modos, y el modelo laboral, con nuevas figuras como el teletrabajo, el home office, y las operaciones de realidad virtual y de desarrollo de software;
f. La modernización legislativa, por ejemplo, la ampliación del marco de negociación colectiva en el marco de la disponibilidad colectiva con convenios de empresa autónomos, o la posibilidad de fraccionar las vacaciones o de asignarlas fuera de temporada, o la polivalencia funcional y la multiprofesionalidad entre otros.

2. El reemplazo de los planes sociales de todo tipo por un puente que le brinde la oportunidad a todos sin limitación de acceder a una oportunidad laboral, con una fuerte acción en el plano de la calidad de nuestra educación pública que debe sumar en todos los casos la salida laboral, y que asegure derechos y deberes para las partes que resulten equitativas. Si el empleo crece acompañando el crecimiento sustentable de la economía, la reestructuración del Estado debería estar contemplado transfiriendo a los excedentes del gobierno nacional, provincial o municipal, al mercado de trabajo con sus reglas lógicas de productividad, competitividad y eficiencia.

3. Para alinearnos con el desarrollo del futuro y de las nuevas tecnologías deberíamos promover todos los proyectos que no solo crean e innovan minuto a minuto, incentivando los polos de desarrollo, y la creación e innovación que parte de invenciones, desarrollos y mejoras promovidas desde nuestro país hacia el mundo.

El mercado de trabajo, la creación de empleo genuino son dos efectos lógicos de un marco de crecimiento económico sustentable, de la inversión y del ahorro, y de la recuperación como condición esencial de la confianza en el Estado en los mercados y en nosotros mismos.

Será una economía cuyo éxito en sus comienzos erráticos requerirá incuestionablemente permanentes rectificaciones, y de un equipo profesional incuestionable para que sepa ver hacia dónde va y cuál es el modelo de país que todos deseamos.

Por Julián A. de Diego.
Director del Posgrado en RR. HH. Escuela de Negocios de la U.C.A.