El mínimo en $ 800 puede impulsar ahora negociación salarial

El mínimo en $ 800 puede impulsar ahora negociación salarial
Fuente: Ambito Financiero – Pág. 8
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 31-07-06

El acuerdo del Consejo del Salario Mínimo demostró que la futura política salarial es un tema sensible para las empresas y de máximo cuidado para preservar los costos y la competitividad para continuar con el crecimiento en estabilidad. El Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) es para el Poder Ejecutivo un instrumento de política social mediante el cual se desplaza la base con el fin de aumentar las posibilidades de los que tienen menores ingresos.


El mínimo en $ 800 puede impulsar ahora negociación salarial
Argentina – 31/07/2006 – Ambito Financiero – Pág. 8 – Tiempo de Lectura: 2′ 27”

El acuerdo del Consejo del Salario Mínimo demostró que la futura política salarial es un tema sensible para las empresas y de máximo cuidado para preservar los costos y la competitividad para continuar con el crecimiento en estabilidad. El Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) es para el Poder Ejecutivo un instrumento de política social mediante el cual se desplaza la base con el fin de aumentar las posibilidades de los que tienen menores ingresos.
En efecto, el hecho de haber abandonado los aumentos por decreto le deja sólo el mecanismo de corregir y elevar todos los años el piso, para «desplazar» la base de la negociación de los convenios colectivos o de los salarios en cada empresa. En rigor, el SMVM ayuda más a los que tienen menor calificación profesional, o que no cuentan con arte, oficio o profesión que les permita acceder a las retribuciones medias o altas del mercado.

Riesgo
Resulta claro que la resistencia empresarial a un ajuste superior a los $ 750, y la aceptación de un ajuste escalonado, radica en el riesgo de que las futuras negociaciones distorsionen el costo laboral, y por ende se ha convertido en la incógnitamás importante para el corto plazo.
En rigor, los ejes de la discusión son los siguientes:
a) el porcentaje de modificación del SMVM, que llegó a 27% al pasar entre extremos desde $ 630 a $ 800, fue superior al que las empresas querían reconocer; b) el corrimiento que le puede generar el nuevo SMVM, si alcanza las categorías más rezagadas de los convenios colectivos, produce como consecuencia el achatamiento de la escala; c) el precedente de estos cambios, si bien puede servir de base para la discusión de los próximos incrementos salariales, en rigor, puede generar un acercamiento de la pirámide entre los extremos superior e inferior de la misma; y d) se buscó la conexidad que se busca entre el SMVM y el índice de pobreza que ronda los $ 850.
En este último tema, cabe destacar que si tomamos el nivel de $ 800 y le extraemoslas retenciones por $ 150, a ello le agregamos la incidencia del aguinaldo de 8,33%, el saldo arroja un neto de $ 700. Con ello estamos todavía en unos $ 150 del nivel de pobreza. Sólo agregando las asignaciones familiares (2 hijos) que totalizan $ 120 se podría llegar a $ 820.

Referente
El acuerdo establece que a partir del 1 de agosto el Salario Mínimo Vital y Móvil pasa de $ 630 a $ 760 ($ 3,80 por hora y $ 30,40 por día), a partir del 1 de setiembre será de $ 780 mensuales ($ 3,90 la hora y $31,20 por día), y en noviembre pasará a ser de 800 por mes ($ 4 la hora y $ 32 por día o jornal).
Para el mercado clandestino del trabajo el aumento del SMVM es un referente de los ingresos más bajos, ya que existen muchos casos en donde por estar en la economía laboral «en negro» se cobran sumas superiores a los de sus pares que están debidamente registrados. Por último, es importante establecer que los cambios salariales en todos sus parámetros deben adquirir un alto grado de previsibilidad, y por ende, entre otros factores, deben seguirse pautas comunes en todos los planos, y a la vez, se deben preservar los valores por un plazo y renegociarlos como mínimo una vez por año, y en lo posible no hacer cambios por plazos bianuales o trianuales.

Salario mínimo en dólares supera al de convertibilidad

Salario mínimo en dólares supera al de convertibilidad
Fuente: Ambito Financiero – Pág. 12
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 24-07-06

El Salario Mínimo Vital y Móvil puede pasar de 630 a 870 pesos por pedido de Hugo Moyano y de la CGT. El sector empleador sostiene que debería incorporarse al valor actual 19% que se concedió en las negociaciones de los básicos convencionales para seguir con cierta coherencia el desplazamiento del piso mínimo. Con ello, el monto pasaría a 750 pesos. Es probable que el valor final esté entre los dos extremos.


Salario mínimo en dólares supera al de convertibilidad

El Salario Mínimo Vital y Móvil puede pasar de 630 a 870 pesos por pedido de Hugo Moyano y de la CGT. El sector empleador sostiene que debería incorporarse al valor actual 19% que se concedió en las negociaciones de los básicos convencionales para seguir con cierta coherencia el desplazamiento del piso mínimo. Con ello, el monto pasaría a 750 pesos. Es probable que el valor final esté entre los dos extremos.

Todo ello será discutido en el seno del Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo Vital y Móvil, órgano consultor tripartito, integrado por la representación de la CGT en igual número que la representación de los distintos sectores del empresariado, y presidido por el ministro de Trabajo. En esta integración formal se había convocado como parte de la representación sindical a la CTA, que, como se sabe, sólo puede estar presente si la CGT lo acepta, dado que esta entidad no tiene personería gremial y, por ende, conforme nuestro sistema legal, no tiene representatividad.
Cabe destacar que conforme a la legislación vigente el salario mínimo es la menor retribución que debe percibir un trabajador en una jornada legal de trabajo (8 horas diarias y 48 semanales), y su corrección sólo alcanza a los que cobran un monto bruto menor que el que se establezca. Es un piso por debajo del cual nadie puede ser retribuido, y por ende, es un piso que no puede ser perforado por excepción alguna.

Sin efecto
El cambio no afecta ni modifica los básicos convencionales, y si existiere algún salario por debajo del nuevo mínimo, habrá que liquidar la diferencia. El porcentaje del cambio del salario mínimo tampoco tiene ningún efecto sobre los salarios existentes en el mercado ni produce ningún ajuste automático de los valores de las retribuciones de los trabajadores en general.
Como se recordará, durante más de 11 años el salario mínimo se mantuvo en 200 pesos. En rigor, recién a partir de 2002 se inició el proceso de aumento del mínimo, empleado por el Poder Ejecutivo como un instrumento de política social para desplazar la base y mejorar los ingresos de los que se encontraban en los niveles más bajos. Al llegar al valor de 630 pesos, equiparó y superó levemente el valor vigente durante la convertibilidad en donde los 200 pesos eran 200 dólares. Ahora, con este nuevo cambio, el salario mínimo superaría en dólares el mínimo de aquella época, para transformarse en forma clara en un medio de inducción de la política de mejorar los ingresos de los que cobran las retribuciones más bajas.

Parámetros
De hecho, el gobierno tiene dos parámetros a la vista: el índice de indigencia, que ronda los $ 440, y el de pobreza, que gira en torno de los $ 840. Desplazando el valor a este último monto o a lo que pide la CGT, unas 800.000 se beneficiarían con pequeños retoques en su ingreso, sin perjuicio de los efectos relativos pero ciertos que este valor tiene sobre la economía laboral clandestina, que si bien no tiene reglas, siempre es influida por los cambios de los mínimos interprofesionales (SMVM) como por los mínimos profesionales o sectoriales, como es el caso de la actualización de los básicos de los convenios colectivos de trabajo. El número precitado aumenta si se considera que el SMVM es base de cálculo de adicionales convencionales, que obviamente se modifican cuando el valor sea publicado en el Boletín Oficial.
En síntesis, es obvio que el SMVM es y será parte de la política oficial futura en materia de redistribución del ingreso, lo que implica que se irá ajustando periódicamente en relación con el límite mínimo establecido por el índice de pobreza.

Surgen acuerdos entre empresas competidoras para evitar espionaje

Surgen acuerdos entre empresas competidoras para evitar espionaje
Fuente: Ambito Financiero – Pág. 10
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 17-07-06

Una de las más grandes empresas de gaseosas denunció a un empleado infiel de su más importante competidor que pretendió venderle secretos a cambio de una compensación económica. Las dos corporaciones se unieron en contra de la corrupción del espionaje industrial y la venta de secretos. Hoy por ti, mañana por mí. En definitiva, la persona que quería traficar con información secreta o confidencial ( inside information ) no sólo no logró vender la misma a un eventual interesado, sino que es pasible de sanciones de distinta naturaleza.


Surgen acuerdos entre empresas competidoras para evitar espionaje

Una de las más grandes empresas de gaseosas denunció a un empleado infiel de su más importante competidor que pretendió venderle secretos a cambio de una compensación económica. Las dos corporaciones se unieron en contra de la corrupción del espionaje industrial y la venta de secretos.
«Hoy por ti, mañana por mí.» En definitiva, la persona que quería traficar con información secreta o confidencial («inside information») no sólo no logró vender la misma a un eventual interesado, sino que es pasible de sanciones de distinta naturaleza.
La primera es que se frustró su «negocio» de lograr una suma de dinero; en segundo lugar seguramente será desvinculado de la empresa por una injuria laboral gravísima, y por último, será pasible de las sanciones civiles (por daños y perjuicios) y eventualmente penales si incurrió en un delito tipificado por la legislación aplicable en cada país.
Estos acuerdos de cooperación, en su primera etapa provenían de la iniciativa individual de las corporaciones para buscar mayor transparencia en su operatoria, y sobre todo en lo que tiene que ver con la transparencia en el mercado. En una segunda etapa, los acuerdos de cooperación, a veces tácitos y últimamente escritos y acordados con cartas reversales, ya trascienden el ámbito del mero tráfico de información confidencial, y llegan prácticamente todas las hipótesis en donde se puedan producir ilícitos y actos contrarios a la moral y las buenas costumbres, siempre dentro de lo que podemos llamar genéricamente espionaje industrial.

Precauciones
Hasta ahora, las empresas tomaban precauciones en el marco bilateral (entre el empleador y sus trabajadores) en materia de secretos, lealtad y a través de convenios de confidencialidad, fidelidad y no competencia, previendo no sólo prohibiciones, sino la amenaza de sanciones por daños y perjuicios y eventualmente, si se diera el caso, de naturaleza penal.
A partir del ejemplo precitado, se comenzó recientemente con dos acuerdos que se están firmando entre las empresas líderes -algunos escritos, otros basados en acuerdos verbales, y en muchos casos fundamentados en los códigos de conducta y políticas corporativas de las grandes compañías- por medio de los cuales se comprometen a no contratar personal que se encuentre trabajando en la competencia o en proveedores de la misma. Con este mecanismo, se evita la lucha por la búsqueda de recursos humanos y se evitan todas las eventuales sospechas de transmisión de datos confidenciales. Es importante destacar que esta información no sólo tiene que ver con secretos objetivos tales como fórmulas, planos o dispositivos.
También puede alcanzar las estrategias o tácticas comerciales, el manejo de las marcas, los planes de marketing o de logística o distribución de los productos o servicios, entre otras.
A su vez, la legislación laboral ha avanzado en estos temas, desde el momento en que sólo se establecían los deberes del trabajador de cumplir con obligaciones genéricas. En la actualidad, los secretos, la fidelidad y los actos de competencia desleal se enuncian con precisión y establecen consecuencias laborales, civiles y penales.
De las dos etapas primigenias, se está pasando ahora primero a la tripolaridad y podrían convertirse en mecanismos multipolares. En efecto, no sólo se formulan acuerdos entre empresas sino que se pasa a nivel sectorial (cámaras empresariales, entidades multisectoriales, etc.), con los organismos de contralor (como las reglas SOX), y con las áreas específicas del Estado. En otros términos, las corporaciones y el mercado en general exigen trasparencia y credibilidad, las que sólo se logran con claras reglas de juego, y con normas que aseguren que las exteriorizaciones sean coincidentes con las registraciones contables y con los auténticos resultados de cada organización en particular.

Desafío: acuerdos salariales que duren entre 3 y 5 años

Desafío: acuerdos salariales que duren entre 3 y 5 años
Fuente: Ambito Financiero – Pág. 9
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 10-07-06

Los acuerdos salariales vencen, en su mayoría, en diciembre, y las empresas están buscando previsibilidad por los próximos cinco años, hasta 2011. Si bien parece ciencia ficción, este mismo proceso se vivió en distintas épocas tanto en España como en Italia, y allí se desarrollaron los denominados acuerdos marco interconfederales o, simplemente, los acuerdos marco que tenían la voluntad tripartita del Estado, la representación gremial y las empresas.


Desafío: acuerdos salariales que duren entre 3 y 5 años

Los acuerdos salariales vencen, en su mayoría, en diciembre, y las empresas están buscando previsibilidad por los próximos cinco años, hasta 2011. Si bien parece ciencia ficción, este mismo proceso se vivió en distintas épocas tanto en España como en Italia, y allí se desarrollaron los denominados «acuerdos marco interconfederales» o, simplemente, los «acuerdos marco» que tenían la voluntad tripartita del Estado, la representación gremial y las empresas.

En España fueron acuerdos inspirados y apoyados en el pacto de La Moncloa de 1978; en Italia se basaron en los llamados «protocolos Scotti», en donde básicamente se plantearon tres principios y dos reglas. Los principios fueron: a) preservar la estabilidad económica para construir una base sustentable para el crecimiento; b) que los sectores planificaran sus acuerdos laborales colectivos con plazos no inferiores a un año y sobre la base de reglas no escritas de preservar el valor de compra y transaccional del salario; y c) que el Estado fuera el garante de estos acuerdos brindando el ejemplo de mantener las reglas de juego (seguridad jurídica) en el mediano y largo plazo, sobre todo en materia fiscal y en lo que hace al marco regulatorio general y al laboral en particular.
Las dos reglas que se emplearon tenían que ver con conformar la representación gremial y empresarial con los auténticos y legítimos interlocutores de las partes; y la segunda, que la pauta que se utilizaría con un mecanismo de doble efecto era que se ponderaría la mejora de la productividad para poder mantener como mínimo la inflación como regla para modificar anualmente los salarios.

Encrucijada
La Argentina está enfrentando en estos momentos una de sus encrucijadas («cross routes») más importantes de su historia reciente. Ha crecido por tres años consecutivos y necesita inversiones para seguir creciendo por diez años más. En materia laboral, se presentan cuatro incógnitas: a) qué hará el Poder Ejecutivo con las reformas laborales en el Congreso nacional, en donde por ahora se vive una impasse; b) qué ocurrirá con los vaivenes de la jurisprudencia (en el Poder Judicial), donde se está avanzando hacia un nuevo modelo ultraproteccionista; c) cuál será el derrotero de la negociación colectiva y de los conflictos consecuentes, con acuerdos que evidencian luchas internas, enfrentamientos por encuadramiento y la CGT dividida por distintas estrategias políticas y partidarias, todo lo cual presiona sobre el costo laboral y el salarial en particular; y d) cómo se consolida la representación empresarial para validar la efectiva interlocución frente al Estado, frente al Parlamento, frente los litigios en el Poder Judicial y frente a la representación de los sindicatos.
Aparece, finalmente, el mayor de los tiranos operando entre todos los sectores, como un gigante invisible: el mercado y, dentro de él, los consumidores. No es cierto que el futuro de una empresa está ligado sólo a reglas claras de juego, sustentabilidad, competitividad y previsibilidad. El mercado manda, porque es el que consume los bienes y servicios. Para satisfacerlo, los inversores buscan el lugar de más bajo costo, con reglas impositivas permanentes, y que produzca con la mejor calidad (estándares internacionales). Nuestros costos todavía son competitivos a nivel internacional y habrá que preservarlos; basta con apreciar los efectos en el mercado turístico o en las exportaciones agrícola-ganaderas, entre otras. Ejemplo claro de la previsibilidad tan ansiada son los acuerdos de las empresas automotrices, como Toyota, con SMATA que se extendieron hasta abril de 2008 o el acuerdo de la industria farmacéutica entre FATSA y las entidades empresarias que se formalizó hasta diciembre de 2007. Si bien todo depende de que los indicadores económicos se mantengan, hoy todos piensan en tres y hasta en cinco años de reglas y acuerdos que permitan que la Argentina sea previsible. Las cartas están tiradas, y las posibilidades están al alcance de la mano del Estado, y de las auténticas representaciones de los gremios y del empresariado.

Clave: comienzan a negociar ahora convenios colectivos

Clave: comienzan a negociar ahora convenios colectivos
Fuente: Ambito Financiero – Pág. 11-12
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 03-07-06


Julián A. de Diego
Los acuerdos salariales se van cerrando y se van formando las comisiones negociadoras para discutir los nuevos convenios de cada actividad, muchos de los cuales se encuentran vigentes por la ultraactividad desde 1975. Muchos analistas afirman que hemos regresado a la década del 70, pero lo cierto es que nos separan demasiadas diferencias para hacer una comparación tan simplista.


Clave: comienzan a negociar ahora convenios colectivos

Los acuerdos salariales se van cerrando y se van formando las comisiones negociadoras para discutir los nuevos convenios de cada actividad, muchos de los cuales se encuentran vigentes por la ultraactividad desde 1975. Muchos analistas afirman que hemos regresado a la década del 70, pero lo cierto es que nos separan demasiadas diferencias para hacer una comparación tan simplista.

En cualquier caso, los viejos convenios están parcialmente vigentes, ya que parte del texto fue derogado por normas dictadas durante el gobierno militar del 76/82, y otras cayeron en desuso por la simple circunstancia de que fueron superadas por el tiempo y la modernidad. Sin embargo, en estos últimos tres años se ha producido un fenómeno, que lo poco que queda vigente de los convenios ha producido importantes distorsiones en muchas actividades. Por lo pronto, el incrementodel Salario Mínimo Vital y Móvil y los aumentos dispuestos por el Poder Ejecutivo por decreto, produjeron una fuerte reactivación de la negociación colectiva en materia salarial. Para ello, se actualizaron las viejas escalas correspondientes a categorías profesionales que hoy son prácticamente inexistentes. Es lo mismo que tener bien conservado un auto antiguo de colección, puede ser una joya, pero no deja de ser una antigüedad.
El fuerte incremento que experimentaron los básicos activaron el resto de los adicionales, sean variables por efecto de la propia fórmula de actualización, y los fijos, por presión sindical dentro del proceso de negociación.

Reescritura
En alguna medida, la legislación y los convenios colectivos se están reescribiendo, todo ello combinado con la fuerte intervención estatal en la negociación y en los conflictos, y por la reactivación de la actividad gremial, que en algunos casos busca revalidar el mandato y los títulos que los avalan como representantes de su sector, en otros, simplemente se instalan al frente del conflicto para asumir el protagonismo que de otro modo, sería asumido por grupos extraños al sindicato.
A todo este proceso de cambio acelerado contribuye la jurisprudencia. Los fallos de la Corte Suprema sobre riesgos del trabajo («Castillo», «Aquino» y otros), sobre los topes indemnizatorios («Vizzoti»), el plenario sobre solidaridad de los contratistas («Ramírez») y los casos de reincorporación por discriminación antisindical, impulsan cambios que en un sistema integrado como el nuestro, requieren de reformas que no deben correr el riesgo de nuevas declaraciones de inconstitucionalidad, o de compromiso con los tratados internacionales de derechos humanos, que en este último caso fueron elevados al rango constitucional por la reforma de 1994.
Los ajustes de los mínimos salariales, los ajustes de los básicos de convenio, las reformas legislativas y la jurisprudencia producen el efecto sinérgico que lleva inexorablemente a asumir la discusión de los nuevos convenios colectivos. Y allí se presenta el dilema. ¿Se continuará con el proceso de crecimiento del costo laboral que a Europa está llevando a los países centrales a una de las más grandes crisis del trabajo de su historia? La competitividad lograda por obra y magia de la caída de la convertibilidad, se corre el riesgo de consumirla en dos años o de valorizarla hacia el futuro, para que se preserve la estabilidad en crecimiento y el crecimiento en estabilidad.
Los nuevos convenios colectivos, de actividad, de grupo de empresas, y de empresa pueden ser un instrumento de cambio, en la medida en que se guarde el equilibrio entre los derechos del trabajador, la búsqueda de una mejor distribucióndel ingreso, y la continuidaddel proceso de crecimientoeconómico y del empleode calidad.
Un embate contra las empresas, si responde a la ley del más fuerte, y elude la negociación responsable, producirá distorsiones tan graves como las que pudieron darse con una discusión de salarios irrestricta. El convenio puede ser, en definitiva, un instrumento de concertación equilibrada y a la vez responsable, y en ese objetivo fundamental deben estar empeñados el Estado, los sindicatos y las empresas y sus entidades representativas.

Provoca más inseguridad un nuevo fallo laboral

Provoca más inseguridad un nuevo fallo laboral
Fuente: Ambito Financiero – Pág. 10
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 27-06-06

La Justicia laboral invalidó en un fallo la homologación realizada por el Ministerio de Trabajo (SECLO) por vicios de la voluntad y habilitó reclamos por indemnizaciones laborales en sede judicial, a pesar de no haberse formulado tal defensa por parte del reclamante. En efecto, en la causa Vivas, Miguel Angel c/ Peugeot Citr en Argentina SA s/despido se declaró la nulidad de la homologación del SECLO, con el voto del Dr


Provoca más inseguridad un nuevo fallo laboral

La Justicia laboral invalidó en un fallo la homologación realizada por el Ministerio de Trabajo (SECLO) por vicios de la voluntad y habilitó reclamos por indemnizaciones laborales en sede judicial, a pesar de no haberse formulado tal defensa por parte del reclamante.
En efecto, en la causa «Vivas, Miguel Angel c/ Peugeot Citröen Argentina SA s/despido» se declaró la nulidad de la homologación del SECLO, con el voto del Dr.
Oscar Zas, al que adhirió el camarista Julio C. Simón, con la disidencia de la Dra. María Cristina García Margalejo. Como se recordará, es posible llegar a un acuerdo conciliatorio o transaccional, y si éste reúne una serie de requisitos tales como razonabilidad del monto acordado, presencia y ratificación del interesado ante la autoridad administrativa, y la evaluación de la autoridad de aplicación de que es una justa composición de los hechos y derechos de las partes, resulta homologado.

«Cosa juzgada»
La cancelación de la suma debida y el acto homologatorio brindan al acuerdo autoridad de «cosa juzgada» administrativa (iuris iudicata), y con ello, el caso es irrevisable judicialmente, salvo que se articule la nulidad de dicha homologación haberse verificado en él una falencia esencial.
En la sentencia comentada, el juez considera que se produjo una serie de episodios contradictorios que culminaron con el despido y acuerdo ante el SECLO del trabajador reclamante, que lo llevaron a invalidar el acto primero porque dice que hubo error de hecho invalidante, al que se lo indujo supuestamente en el marco de un procedimiento de crisis y del despido originado por falta o disminución de trabajo. Luego se afirma que se incurrió en lesión subjetiva que se da cuando se aprovecha la necesidad, ligereza o inexperiencia de la contraparte con el fin de obtener un beneficio patrimonial. Lo cierto es que lo que se pacta ante el Ministerio de Trabajo en éste o en casos similareses el resultado de dos posiciones contrapuestas. Los reclamos del trabajador dentro del marco legal correspondiente pueden ser objeto de una solución transaccional, en la que generalmente se formulan oferta y contraoferta y se llega a una solución intermedia en la que ambas partes ceden.

Valor razonable
El segundo aspecto llamativo del caso es que la nulidad de la homologación, el supuesto vicio de la voluntad sea por error de hecho invalidante o por lesión subjetiva, no fue pedido ni articulado por el trabajador. Por ende, el juez asumió una defensa no invocada. Por último, el monto resultó ser un valor razonable propio de una conciliación, sin que existiera manifiesta desproporción entre lo pagado y lo pretendido. Es más, el trabajador expresó que percibida la suma nada más tendría que reclamar de la empresa. A su vez, no impugnó el acuerdo ni la homologación, no requirió ni solicitó su homologación, tuvo el adecuado asesoramiento, y todo ello sigue la tradicional doctrina del plenario «Lafalce».
En otros términos, el fallo crea un estado de inseguridad jurídica inédita ya que no sólo se invalida un acuerdo homologado por el Ministerio de Trabajo que se celebró en términos razonables, sino que para una sentencia como la comentada, la transacción no es posible, y por el contrario, sólo corresponde establecer derechos absolutos e irrenunciables, siempre en perjuicio de los derechos del empleador y también en perjuicio de su legítima defensa y del derecho de propiedad (arts. 16 y 17 CN). Competitividad, crecimiento sustentable, inversiones de riesgo genuinas y creación de empleo sustentable, encuentran en estos casos la más clara contradicción que nuestros poderes públicos deben resolver con coherencia, para que dichos objetivos sean parte de un futuro predecible dentro de las posibilidades lógicas que todos los protagonistas deben asumir.

El Gobierno lleva calma a los empresarios sobre leyes laborales

El Gobierno lleva calma a los empresarios sobre leyes laborales
Fuente: El Cronista Pág. 2 Sección – Economía & Política

Fecha: 15-06-06

TOMADA Y RECALDE BAJARON EL TONO A LAS INICIATIVAS Y PROMETIERON GRADUALISMO: El impulsor de la contrarreforma laboral, Héctor Recalde, aseguró que no hay un paquete sino simples proyectos. Fue después del llamado de Kirchner a la inversión externa


El Gobierno lleva calma a los empresarios sobre leyes laborales

TOMADA Y RECALDE BAJARON EL TONO A LAS INICIATIVAS Y PROMETIERON GRADUALISMO: El impulsor de la contrarreforma laboral, Héctor Recalde, aseguró que no hay un paquete sino simples proyectos. Fue después del llamado de Kirchner a la inversión externa

(Nota de tapa: El Gobierno baja el tono a las reformas laborales de Recalde)
ALEJANDRO BERCOVICH Buenos Aires
Recién llegado de la Asamblea Anual de la OIT en Ginebra, el diputado Héctor Recalde buscó tranquilizar ayer a los empresarios inquietos por los cambios que impulsa a las leyes laborales para restituir antiguos derechos y beneficios a los trabajadores. El ámbito que eligió para su mensaje fue un seminario para directores y gerentes de recursos humanos de las principales empresas del país. Mientras el ministro de Trabajo, Carlos, Tomada, subrayó desde otro estrado que las modificaciones son por ahora “sólo proyectos”. Aunque los retoques legales siguen su curso, la señal fue bien recibida por los hombres de negocios, luego del puente que había tendido anteayer el presidente Néstor Kirchner a los inversores extranjeros.
Ante los ejecutivos que se dieron cita para el seminario organizado ayer por SEL Consultores, Recalde extrajo de su bolsillo un papel y leyó media docena de sinónimos para referirse al ritmo que busca imprimir a sus reformas: lento, acompasado, sosegado, gradual y progresivo. “Todo en su medida y armoniosamente”, citó. Antes negó la existencia de un paquete de iniciativas para revertir las sucesivas flexibilizaciones laborales de los últimos años. Según destacó, hasta ahora sólo se hizo ley un proyecto para limitar las posibilidades de cambiar de tarea o lugar a un empleado, que no fue de su autoría.
No es la primera vez que el diputado y asesor laboral de la CGT aclara esos términos al empresariado, pero sí fue una novedad que lo hiciera en persona, luego de la embestida que le dedicaron el mes pasado las principales cámaras patronales del país tras una reunión con técnicos de la Comisión de Legislación Laboral que preside en la cámara baja.
A pocas cuadras del coqueto hotel donde tuvo lugar el encuentro, en la sede de la cartera laboral, Tomada inauguró unas jornadas sobre innovación tecnológica. Allí sostuvo que las modificaciones que se analizan en el Congreso “son hasta ahora sólo proyectos” y que aún no se puede determinar el impacto que tendrán sobre los costos laborales.
La posición opuesta corrió por cuenta del asesor patronal Julián De Diego, quien compartía la mesa redonda con Recalde.
Queja empresaria
“Hemos tenido cambios en la jurisprudencia de 180 grados que generan mucha imprevisibilidad”, dijo De Diego, antes de citar fallos judiciales como el que estableció la responsabilidad del contratista ante tercerizados, el que eliminó los topes indemnizatorios o el que barrió con el antiguo régimen de accidentes laborales.
Los hombres de negocios advierten que ese tipo de iniciativas atenta contra las inversiones, pese a las oportunidades que ofrece una economía que crece al 9% anual. Y justamente la inversión es lo que ponderó anteayer Kirchner durante el lanzamiento de un nuevo modelo de Peugeot.
Algunos empresarios también se quejan por la mecánica de las últimas negociaciones salariales, donde consideran que el Gobierno “impone” los aumentos. Al menos eso le transmitió ayer a Recalde un directivo de Volkswagen, visiblemente molesto por el desenlace de las tratativas con el Smata.

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7 de cada 10 grandes firmas concedieron aumentos este año
La dinámica salarial en las grandes empresas fue más pareja en 2005 entre los distintos sectores de la economía, en comparación con los años inmediatamente posteriores a la salida de la Convertibilidad. Según un estudio presentado ayer por SEL Consultores y el estudio Marcú y Asociados, la brecha entre los aumentos concedidos por los distintos rubros se redujo más del 50% entre 2002 y el año pasado. Mientras en 2002 lideraban el ránking la industria química, la de comunicaciones y la de bienes durables, en 2005 estuvieron al frente los bancos y las empresas de servicios públicos, aunque con menor ventaja respecto del resto.

El informe, elaborado mensualmente sobre datos de 200 firmas líderes, arroja que el promedio de subas salariales estuvo por encima de la inflación durante 2003 y 2004 pero sólo logró empatarla el año pasado. Las empresas proyectan para 2006 un incremento promedio del 11%, también en línea con la inflación pautada por la mayoría de los analistas. No descartan seguir negociando.

El salarlo en las líderes¿Concedió aumentos este año?En porcentajeNO 32Sí 68Cómo se realizaron ios ajustesRealizó ajustes en el salario base 78Adelanto ( a cuenta de futuros aumentos 22Ajustes selectivos 83Ajustes generales 1740% de las empresas prevé conceder nuevos ajustesdurante 200610,5 es el porcentaje anual que aceptarían aumentar lossueldos43% negocia por estas horas los convenios colectivos vigentes (la mayoría por empresa)22% es el aumento que piden sus empleados1 de cada 3 enfrenta demandas del personal fuera de convenio (jefes y profesionales)Fuente: SEL Consultores -encuesta a 200 firmas lideres-

Ley de ART: se acerca un acuerdo

Ley de ART: se acerca un acuerdo
Fuente: La Nación Pag. 1 Economía y Negocios

Fecha: 15-06-06

Hubo gestiones en Ginebra; proyectan eliminar un aporte especial


Ley de ART: se acerca un acuerdo
Argentina – 15/06/2006 – La Nación – Pág. 1/Economía y negocios – Tiempo de Lectura: 1′ 52”

Hubo gestiones en Ginebra; proyectan eliminar un aporte especial

Gobierno, entidades empresariales y sindicales y aseguradoras de riesgos del trabajo (ART) lograron acercar posiciones en los últimos días en relación con la próxima reforma de la ley de accidentes laborales. Representantes de todos los sectores dialogaron sobre el tema mientras participaban de la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que se realiza por estos días en Ginebra. Y las gestiones seguirán en los próximos días en Buenos Aires.
La presencia de representantes del sector asegurador en ese encuentro internacional tuvo que ver con las negociaciones en danza para consensuar un proyecto de ley. Entre otros puntos, la nueva norma abrirá la posibilidad de que los trabajadores accidentados o con enfermedades de origen laboral opten entre cobrar la indemnización prevista por el sistema de seguros o llevar a un juicio a su empleador, un camino que la ley actual tiene vedado, por lo que fue tachada de inconstitucional por la Corte Suprema.
Entre quienes debatieron sobre el futuro del régimen se encontraba el diputado Héctor Recalde, que preside la Comisión de Legislación Laboral de la Cámara baja. Recalde participó ayer de un seminario organizado por la Sociedad de Estudios Laborales (SEL) y la consultora Marcú & Asociados e insistió en que el tema no será tratado en el Congreso hasta que el Poder Ejecutivo mande su texto.
De todas formas, ante un auditorio integrado por directivos de las áreas de recursos humanos de varias empresas, Recalde anunció que esta semana presentó un proyecto de ley que reducirá el costo del sistema. La iniciativa busca eliminar un aporte mensual de $ 0,60 por trabajador que se destina a un fondo para el tratamiento de enfermedades como la hipoacusia. Como el sistema tiene 6,3 millones de trabajadores cubiertos, deberían recaudarse por año unos $ 45 millones.
Según el diputado, del fondo sólo se usaron $ 30 millones, mientras que se acumularon $ 190 millones. El proyecto dispone que ese dinero sea girado a la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y usado en prevención para pequeñas empresas.
Recalde compartió ayer un panel con el abogado asesor de empresas Julián de Diego, que sostuvo que los fallos contra el sistema de ART eran esperables por las bajas indemnizaciones. Y apuntó que, por otros aspectos de la jurisprudencia, hoy existe una “máxima imprevisibilidad”.

Polémica por el nivel de los costos laborales

Polémica por el nivel de los costos laborales
Fuente: Clarín – Pág. 8/Sección: El País

Fecha: 15-06-06

DURO DEBATE ENTRE EXPERTOS LABORALISTAS


Polémica por el nivel de los costos laborales

DURO DEBATE ENTRE EXPERTOS LABORALISTAS

Lo que prometía ser una pelea como las de boxeo terminó como el más civilizado duelo de dos esgrimistas. Lo cierto es que el autor de los cambios a las leyes laborales, el abogado de la CGT de Moyano y ahora diputado Héctor Recalde y el defensor de un buen número de empresas grandes, Julián de Diego, se sacaron chispas ayer al mediodía. El encuentro fue en un hotel cinco estrellas, y entre el público estaban los directores de recursos humanos y altos ejecutivos de las 200 compañías que más venden en la Argentina. Al final, el aplausómetro lo mostró ganador a De Diego.
Sin embargo Recalde logró que su adversario De Diego admitiera que las indemnizaciones fijadas por la actual ley de ART son ínfimas.
De Diego recurrió al propio Néstor Kirchner que dijo que iba a garantizar previsibilidad a los inversores. Pero le advirtió al auditorio que este gobierno cambió el paradigma. “Busca una puja en la distribución del ingreso, está por cuadruplicar el salario mínimo. A eso se añade la nueva jurisprudencia en materia laboral.
Hay una negociación colectiva con conflictos sociales. Esto es un cóctel explosivo”, bramó.
Recalde remarcó que no hay un nuevo paquete laboral. Lo que se hace –dijo– es modificar algunos aspectos de la conocida ley Banelco o ley Flamarique, en alusión al ministro de Trabajo de De la Rúa y a la polémica ley laboral aprobada entonces.
Sobre la eliminación de los topes indemnizatorios, Recalde dijo que se había actuado por sentencia de la Corte. Y que rige sólo en el caso de los despidos sin causa justificada. Las preguntas giraron acerca de la actual negociación salarial. “No hay negociación salarial, hay imposición salarial” , se dirigió a Recalde desde la tribuna un gerente de Volkswagen.
Recalde disintió, pero De Diego acordó. “Qué pena, soy abogado de Toyota, sino lo asistía”, sonrió De Diego.
Sobre la doble indemnización, Recalde dijo que rige sólo para los trabajadores que hayan ingresado en 2003. Y señaló que pese a haber sido sancionada en 2002, igual ese año hubo 350.000 despidos.
“No exageren –pidió al auditorio– En 1945 una indemnización promedio representaba 3.333 kilos de pan. Hoy, 350 kilos de pan”. De Diego retrucó que el costo de despedir es muy alto y que eso estimula el empleo en negro, que a su vez genera competencia desleal con las empresas que trabajan en blanco. •

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• Revés judicial
La Justicia falló ayer en contra de la pretensión del Sindicato de Camioneros de representar a los empleados de la planta que la firma Garbarino tiene en La Matanza. Dijo que deben seguir afiliados a Comercio.

LEANDRO MONACHESI
CRUCE. EL EXPERTO JULIAN DE DIEGO Y EL DIPUTADO HECTOR RECALDE

Tesoro enterrado en los 90

Tesoro enterrado en los 90
Fuente: Página/12 – Pág. 9/Sección: Economía

Fecha: 15-06-06

BUSCAN RECUPERAR FONDOS DESVIADOS A FAVOR DE LAS ART: Un proyecto del diputado Héctor Recalde propone sacarles a las ART un fondo de 190 millones de pesos que se les asignó en 1997. Ahora se aplicaría a capacitación en prevención de accidentes.


Tesoro enterrado en los ‘90

BUSCAN RECUPERAR FONDOS DESVIADOS A FAVOR DE LAS ART: Un proyecto del diputado Héctor Recalde propone sacarles a las ART un fondo de 190 millones de pesos que se les asignó en 1997. Ahora se aplicaría a capacitación en prevención de accidentes.

El diputado Héctor Recalde defendió ayer las modificaciones que viene impulsando en la legislación laboral ante un auditorio adverso integrado por directivos y gerentes de recursos humanos de las principales empresas del país. Allí reveló que el lunes presentó un nuevo proyecto en la Cámara de Diputados para modificar el destino de los recursos de un fondo que actualmente utilizan las Aseguradoras de Riesgo del Trabajo (ART) para pagar enfermedades de hipoacusia. El Fondo fue creado por decreto en 1997 e implicó el desfinanciamiento de un seguro de vida colectivo, ya que los 60 centavos por trabajador que pagaban por ese concepto los empleadores fueron desviados en favor de las ART. En la actualidad el fondo tiene 190 millones de pesos y Recalde propone sacar ese dinero del alcance de las aseguradoras y otorgárselo a la Superintendencia de Riesgos del Trabajo para que sean utilizados para capacitar a las pequeñas empresas en la prevención de accidentes.
La cita fue en el Hotel Four Seasons, donde la Sociedad de Estudios Laborales y la consultora Marcu & Asociados organizaron un seminario para analizar “los efectos de los cambios regulatorios en el mercado laboral”. Recalde, quien compartió el cierre del evento con el abogado de empresas Julián De Diego, comenzó objetando el título de la reunión al asegurar que “no hay un paquete laboral de reformas. Hasta ahora sólo se modificó el artículo 66 de la ley de contrato de trabajo. Cuando se analiza que pasó en el derecho del trabajo desde 1976 se puede advertir que de la ley laboral de 1974, que tenía 302 artículos, la dictadura derogó 27 y modificó 99. Ese sí fue un paquete”, disparó.
Luego aseguró que el otro gran paquete también fue flexibilizador y estuvo a cargo del gobierno de Carlos Menem, a comienzos de los ’90. “Por eso ahora debemos ir gradualmente”, agregó. A continuación, defendió los cambios que propuso, entre los que se encuentran un nuevo proyecto de ley de accidentes de trabajo y la eliminación de los topes indemnizatorios, y afirmó que se están llevando adelante en medio de una política de intercambio de opiniones con distintos sectores, aunque aclaró que “escuchamos, pero no colegislamos”.
Hacia el final de su intervención fue el turno de la sorpresa, cuando aseguró que el lunes presentó un proyecto para darle otro destino al fondo utilizado por las ART para pagar hipoacusias. Casi el 80 por ciento de las enfermedades profesionales son casos de hipoacusia. Por lo tanto, ese dinero les ha servido a las aseguradoras para afrontar una parte sustantiva de sus costos con dinero extra.
El fondo se financia con 60 centavos por trabajador que aportan los empresarios y que antes servían para financiar un seguro de vida colectivo. Recalde señaló que si “el seguro de vida funcionó durante estos años sin ese aporte y encima es superavitario, lo que debemos hacer es bajarle el costo laboral a las empresas y dejar que las ART, que son entidades con fines de lucro, afronten el riesgo que supone su actividad”. Los 190 millones de pesos que ahora están disponibles irían a la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
Para responderle a Recalde, Julián De Diego decidió citar el discurso que dio Néstor Kirchner el martes en la planta de Peugeot de El Palomar. “Ayer escuché que se hizo referencia al desafío de atraer inversiones, preservar la competitividad y generar previsibilidad. Eso lo dijo el presidente Kirchner, y cuando se piensa en estos grandes principios también se debe pensar en una reforma laboral que mantenga un equilibrio y no constituya un agravio.”
La nota de color llegó al momento de las preguntas, cuando un directivo de Volkswagen aprovechó la oportunidad para hacer referencia a los aumentos de salario recientes y criticar las negociaciones colectivas al asegurar que “acá hay una imposición del Ministerio de Trabajo y no se negocia nada”. Recalde le preguntó si en verdad le impusieron firmar y el directivo respondió con otra pregunta al decir “¿usted cree que no?”. Entonces, el abogado de la CGT le aseguró: “Yo no hubiera firmado”.
Por Fernando Krakowiak

Estudio Jurídico Líder en Asesoramiento Laboral Empresario y Atención de Conflictos Individuales y Colectivos

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