El ingreso real y la inflación

El ingreso real y la inflación
Fuente: Diario Perfil – Seccion Economía – Pág. 24
Autor: Julián A. de Diego
Fecha: 25-11-07


Julián Arturo de Diego
El dilema que habrá que enfrentar el futuro pacto social se relaciona con los instrumentos que se utilizarán para preservar el valor real del salario. Para ello, como referente se debe emplear el índice de inflación, y resulta claro que el INDEC no es confiable.


En el plano teórico, el salario debe tener un valor tal que le permita sostener el principio de suficiencia. Según este principio, la remuneración es un valor con fines alimentarios que debe cubrir las necesidades primarias (aumentación, vestido, vivienda, salud, educación, esparcimiento, previsión, etc.) del trabajador y su grupo familiar.
Es interesante observar que más del 60% de la población activa tiene ingresos inferiores a $1.200. Si el ingreso fuera registrado o “en blanco”, el neto de bolsillo rondaría los $ 1.000. Si a esa suma le restamos gastos de viaje nos queda un saldo neto de $ 900, es decir un monto de $ 30 por día para gastar en las necesidades primarias.
Las conclusiones parecen obvias. Parece acertada la política general del Gobierno en el sentido de que debe fortalecerse y mejorarse el ingreso de los que menos ganan. De hecho, la progresión de las escalas de convenio son la causa de los ajustes salariales que, en gran medida, aumentaron mucho más allá de la inflación. El dilema se convierte en una encrucijada cuando muchos afirman que deben continuar la libre discusión de los convenios, cuando un acuerdo social fijaría pautas a las cuales las partes -gremios y empresas- deberían ajustarse. El acuerdo debe traer los aumentos a un nivel tal, que no se conviertan en una directa traslación a los precios. Una cantidad de unidades monetarias más con inflación no mejora el salario, al contrario, le hace perder poder de compra.
La solución está ligada a la triple combinación entre elementos difíciles de instrumentar: sólo deberían aumentarse los ingresos mínimos por debajo de una canasta básica; los ajustes deberían realizarse a cambios de mejoras en la productividad; y los sectores bajo controles o restricciones en los precios sólo deberían tener ajustes salariales compatibles con ellas. En cualquier caso, lo más difícil es lograr que los actores cumplan con lo que firman.

Más de 4 millones de desocupados por falta de capacitación

Más de 4 millones de desocupados por falta de capacitación
Fuente: Diario Popular – Pág. 3
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 25-11-07

El abogado laboralista y asesor de la UIA Julián De Diego sostuvo que “4,5 millones de personas están marginadas del mercado laboral”, porque no cuentan con “capacitación educación, entrenamiento, conocimientos ni habilidades” requeridos por las empresas.


Según datos oficiales, 1,5 millón de personas reciben planes sociales porque aún no pudieron ingresar al mercado laboral.

No obstante, en declaraciones radiales, De Diego sostuvo que “esta cifra se la debe multiplicar por 2,5, que es el promedio de habitantes en edad de empleo, lo que da como resultado que 4,5 millones de personas están excluidas del mercado de trabajo”.
“No tienen empleabilidad, es decir no tienen los conocimientos ni las habilidades sobre un arte, un oficio o una calificación que les permita formar parte del mundo del trabajo”, señaló el asesor de la UIA.
Al respecto, consideró que en algunos casos se piden “requisitos exagerados” para acceder a un empleo, como por ejemplo a “los repositores de supermercados” a los que se les exige secundario completo e idioma inglés, mientras que faltan trabajadores con este tipo de capacitación en empleos más calificados. “Está desvirtuado el mercado de trabajo y por eso es fundamental la intervención de todos, incluso de los sindicatos”, marcó el abogado laboralista.
Para “sacar a las personas de este pozo”, dijo que “a las personas dentro de estos planes sociales se las debe tratar de ubicar en planes para terminar la escuela secundaria o adquirir un oficio”.

Desocupación: piden capacitación

Desocupación: piden capacitación
Fuente: El Día – La Plata

Fecha: 25-11-07

El abogado laboralista y asesor de la UIA Julián De Diego sostuvo que 4,5 millones de personas están marginadas del mercado laboral , porque no cuentan con capacitación educación, entrenamiento, conocimientos ni habilidades requeridos por las empresas.


Según datos oficiales, 1,5 millón de personas reciben planes sociales porque aún no pudieron ingresar al mercado laboral.

No obstante, en declaraciones radiales, De Diego sostuvo que “esta cifra se la debe multiplicar por 2,5, que es el promedio de habitantes en edad de empleo, lo que da como resultado que 4,5 millones de personas están excluidas del mercado de trabajo“.

“No tienen empleabilidad, es decir no tienen los conocimientos ni las habilidades sobre un arte, un oficio o una calificación que les permita formar parte del mundo del trabajo“, señaló el asesor de la UIA.

Al respecto, consideró que en algunos casos se piden “requisitos exagerados“ para acceder a un empleo, como por ejemplo a “los repositores de supermercados“ a los que se les exige secundario completo e idioma inglés, mientras que faltan trabajadores con este tipo de capacitación en empleos más calificados.

Asesor de la UIA afirmó que hay 4,5 millones de personas marginadas del mercado laboral

Asesor de la UIA afirmó que hay 4,5 millones de personas marginadas del mercado laboral
Fuente: El Liberal – Santiago del Estero – Nota – Pág. 17
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 25-11-07

El abogado laboralista y asesor de la UIA Julián De Diego sostuvo que 4,5 millones de personas están marginadas del mercado laboral , porque no cuentan con capacitación, educación, entrenamiento, conocimientos ni habilidades requeridos por las empresas.


Según datos oficiales, 1,5 millón de personas reciben planes sociales porque aún no pudieron ingresar en el mercado laboral.
No obstante, en diálogo con radio América, De Diego sostuvo que “esta cifra se la debe multiplicar por 2,5, que es el promedio de habitantes en edad de empleo, lo que da como resultado que 4,5 millones de personas están excluidas del mercado de trabajo”.
“No tienen empleabilidad, es decir no tienen los conocimientos ni las habilidades sobre un arte, un oficio o una calificación que les permita formar parte del mundo del trabajo”, señaló el asesor de la UIA.

La falta de capacitación laboral crece drásticamente

La falta de capacitación laboral crece drásticamente
Fuente: El Tribuno – Salta – Pág. 12
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 25-11-07

Afecta a 4,5 millones de personas, que quedan marginados del mercado.


El abogado laboralista y asesor de la UIA, Julián De Diego, sostuvo ayer que “4,5 millones de personas están marginadas del mercado laboral”, porque no cuentan con “capacitación educación, entrenamiento, conocimientos ni habilidades” requeridos por las empresas.
Según datos oficiales, 1,5 millón de personas reciben planes sociales porque aún no pudieron ingresar al mercado laboral.

No obstante, en diálogo radial, De Diego sostuvo que “esta cifra se la debe multiplicar por 2,5, que es el promedio de habitantes en edad de empleo, lo que da como resultado que 4,5 millones de personas están excluidas del mercado de trabajo”.

Exigencias absurdas

“No tienen empleabilidad, es decir no tienen los conocimientos ni las habilidades sobre un arte, un oficio o una calificación que les permita formar parte del mundo del trabajo”, señaló el asesor de la UIA.

Al respecto, consideró que en algunos casos se piden “requisitos exagerados” para acceder a un empleo, como por ejemplo a “los repositores de supermercados” a los que se les exige secundario completo e idioma inglés, mientras que faltan trabajadores con este tipo de capacitación en empleos más calificados.
“Está desvirtuado el mercado de trabajo y por eso es fundamental la intervención de todos, incluso de los sindicatos”, marcó el abogado laboralista.
Para “sacar a las personas de este pozo”, dijo que “a las personas dentro de estos planes sociales se las debe tratar de ubicar en planes para terminar la escuela secundaria o adquirir un oficio”.

Estiman que existen 4,5 millones de excluidos

Estiman que existen 4,5 millones de excluidos
Fuente: La Gaceta de Tucuman – Sección Economia
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 24-11-07

Julián De Diego, sostuvo que 4,5 millones de personas están marginadas del mercado laboral, porque no cuentan con capacitación, educación, entrenamiento, conocimientos ni habilidades requeridos por las empresas .


Un asesor de la Unión Industrial Argentina sugiere potenciar los programas para capacitación laboral.

BUENOS AIRES.- El abogado laboralista y asesor de la Unión Industrial Argentina (UIA), Julián De Diego, sostuvo ayer que 4,5 millones de personas están marginadas del mercado laboral, porque no cuentan con “capacitación, educación, entrenamiento, conocimientos ni habilidades requeridos por las empresas”.

Según datos oficiales, 1,5 millón de personas reciben planes sociales porque aún no pudieron ingresar al mercado laboral. No obstante, De Diego sostuvo: “esta cifra se la debe multiplicar por 2,5, que es el promedio de habitantes en edad de empleo, lo que da como resultado que 4,5 millones de personas están excluidas del mercado de trabajo”. “No tienen empleabilidad, es decir no tienen los conocimientos ni las habilidades sobre un arte, un oficio o una calificación que les permita formar parte del mundo del trabajo”, señaló el asesor de la UIA.

Los requisitos

Al respecto, consideró que en algunos casos se piden requisitos exagerados para acceder a un empleo, como por ejemplo a los repositores de supermercados, a los que se les exige secundario completo e idioma inglés, mientras que faltan trabajadores con este tipo de capacitación en empleos más calificados. “Está desvirtuado el mercado de trabajo y por eso es fundamental la intervención de todos, incluso de los sindicatos”, marcó el abogado laboralista.
Para “sacar a las personas de este pozo”, De Diego sugirió que a los beneficiarios de planes sociales promovidos por el Estado se les debe dar la posibilidad de ser incluidos, también, en otros programas para terminar la escuela secundaria o adquirir un oficio. (NA)

Los desafíos, conflictos y contingencias laborales para el sinceramiento de 2008

Los desafíos, conflictos y contingencias laborales para el sinceramiento de 2008
Fuente: El Cronista – Perspectivas – Pag. 26
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 23-11-07

Educación, capacitación y trabajo son medios y vehículos para preservar la dignidad de hombre y mujeres. Es un deber moral y cívico aportar y contribuir para que cada habitante del suelo argentino pueda ser empleable y cuente con oportunidades para integrarse al mercado laboral. Los que más tienen, los que más pueden y los que más saben son los únicos que pueden ayudar a los que menos tiene, menos pueden y menos saben.


LOS DESAFÍOS CONFLICTOS Y CONTINGENCIAS LABORALES PARA EL 2008
Por Julián A. de Diego(*)

La tregua era hasta el 28 de octubre y ya caducó. Dentro de ella se acumularon reclamos laborales y sindicales sin válvula de escape. Ahora se desatarán todas las fuerzas contenidas y por ende cada agravio tendrá un reclamo y un demandante, cada necesidad buscará satisfacción de uno u otro modo. No se trata de deseos y de expectativas, sino de un gran número de necesidades insatisfechas, junto a la inminente amenaza de la inflación. Ya nadie se guía por el INDEC, cuando la comprobación es tangible en cada compra cotidiana. En alguna medida se ha reconocido oficialmente que se está produciendo un re-acomodamiento de los precios, del mismo modo que los salarios sufrieron ajustes convencionales o contractuales en cada empresa.
Sin sobreactuar,, este proceso de ajuste requiere herramientas eficientes de contención para evitar desbordes, en una economía con crecimiento friccional y con un alto nivel de consumo.
Los salarios serán la primera demanda insatisfecha que se colocará en el centro del escenario, y estará directamente asociada con el conflicto como medio de presión. La dinámica de los precios impone el sinceramiento con ajustes en proceso para evitar desbordes, que en alguna medida, configuran un realineamiento.
Si repasamos la agenda laboral de las empresas del año 2007 encontramos aumentos salariales y conflictos colectivos. En la del 2008 tendrá los mismos temas centrales, a los que deberíamos agregar las contingencias generadas por los litigiosidad judicial, la contratación de servicios tercerizados, los conflictos individuales y la problemática provisional y fiscal de propios y ajenos. Por último, sigue formando parte de la opinión publicada la amenaza de las reformas laborales anti-empresa.
El pacto social multilateral
Desde el discurso político se llama a un gran acuerdo nacional y multilateral liderado por el Estado, los empresarios más representativos y el mundo sindical con Moyano a la cabeza, convocando a la convergencia de los disidentes, los prescindentes y los opositores. Sería un mecanismo que modularía el “sinceramiento” de precios y contendría la negociación colectiva que ha sido distorsiva y en los últimos dos años se apartaron de las pautas oficiales. Un acuerdo social “macro” debería ser operativo, de modo que a partir de él, se fijen las reglas de contención y enfriamiento con vigencia hasta el 21 de diciembre de 2008.
La demanda salarial escalonada y en escalada
Los salarios son una demanda tanto de los asalariados en blanco o registrados, de los no registrados o en negro, como así también los de la amplia gama de grises. No es solo un reclamo de los dirigentes sindicales, que obviamente responden a las demandas y presiones de delegados y de trabajadores, y que últimamente, también nacen de la confrontación entre los dirigentes que están divididos cuando discuten, pero se unen casi en una sola voz cuando hay que pedir aumentos al sector empresario. Cualquier formato que adopte la futura política salarial, siempre presentan dos escalones y otros efectos. El primer escalón puede darse con el Pacto Social, donde se establecerían los porcentajes y el marco de referencia para aplicar los ajustes en el tiempo y en lo que hace a la forma. El segundo se genera desde las cámaras y los gremios, donde el “acuerdo marco” se instrumenta. Si el Gobierno Nacional actúa seriamente y controla la ejecución dentro de los límites entre propios y ajenos, el tercer y cuarto pasos son los más complejos. El tercero está configurado por los sindicatos, una vez acordada la ejecución del marco, en conjunto con los delegados para bajar los aumentos con otros reclamos o complementos. El cuarto es aquel que nace y se desarrolla desde el estado asambleario, es decir que se gesta y peticiona desde las bases con prescindencia de la representación sindical, o con escasa participación.
Litigiosidad judicial y cambio de paradigmas
El crecimiento de la litigiosidad en cantidad de casos y en el monto económico ha sido exponencial. No solo estamos enfrentando un cambio singular de la jurisprudencia, que ha producido cambios de ciento ochenta grados respecto de las tendencias ancestrales, sino que además han aparecido nuevas figuras que crean incertidumbre sobre el futuro de los casos. Es muy delicado analizar el resultado posible de un caso en base a los precedentes, ya que los cambios –reiteramos- son radicales. Los casos imponen reubicarse en nuevos paradigmas, con premisas similares, y con un resultado distinto de las tendencias. Es por ello que la tarea preventiva ha adquirido relevancia crucial en la estrategia competitiva de las empresas. Es fundamental invertir en prevención, anticipándose a hechos dañosos, buscando fervorosamente la resolución de los conflictos con ingenio y laboriosidad.
Crecimiento de las contingencias
El Plenario “Ramirez” transformó en obligaciones solidarias a niveles inimaginables, perforando todos los límites y desafiando la razonabilidad. Un trabajador de cualquier contratista de una empresa podría demandar a la compañía principal por sus reclamos laborales, por trabajo no registrado, a cuyos efectos podría prescindir inclusive de su empleador, o demandar que el principal asuma tal carácter. El plenario plantea prácticamente la desaparición de los servicios mercerizados, o la necesidad de montar un importante ingeniería de control del cumplimiento de las normas laborales provisionales y fiscales. Es más, en algunos casos, la pérdida de criterio y la disparidad de ellos parece sumergirnos en un abanico de alternativas dispersos y hasta antagónicos. Es necesario llamar a la reflexión sobre los cambios, sobre todo cuando están influenciados por rebanchismos, ideologismos y falta de equidad. El sistema jurídico se sostiene en base al cumplimiento de la ley, a la eficiencia operativa y al sano y razonable criterio de los jueces. A ellos apelamos en esta nueva etapa de cambio.
Las reformas laborales Anti-Empresas
La reforma promovida por el Diputado Héctor Recalde que modificó el “ius variando” (art. 66, LCT) restringiendo la libertad de modificar las condiciones de trabajo según las necesidades razonables de cada empresa, no se articuló a los nuevos paradigmas del derecho moderno. Copió la letra original de la Ley de Contrato de Trabajo de 1975 basado en fuentes comparadas de la década de 1950. En lugar de avanzar retrocedimos y en lugar de modernizar volvimos a los mecanismos del pasado. ¿Son ésas las motivaciones de las futuras reformas? Resulta claro para mí que nadie ha marcado el rumbo de los cambios, y por ende…”para un barco que no tiene destino todos los vientos son desfavorables”. Para llevar adelante una reforma se debe partir de un mínimo diagnóstico que refleje nuestras carencias, de los medios y recursos para cambiar el rumbo, y de objetivos concretos predeterminados dentro de las políticas públicas del Gobierno Nacional. En definitiva, toda reforma que implique degradación o menoscabo del sistema legal, que no provea seguridad jurídica y previsibilidad, y que no contemple el trabajo del futuro –futuro que es hoy- sencillamente será otro de los factores negativos que pueden contribuir a nuestra decadencia.
El mundo laboral del Siglo XXI versus los modelos de los años 50
El trabajo virtual, el teletrabajo o a distancia, el empleo de Internet y del celular multifunción, la automación y la robótica, los sistemas reemplazando a las personas, las nuevas formas de organización del trabajo, y en definitiva, las nuevas tecnologías están creando una verdadera revolución, que ha convertido nuestro sistema legal en anacrónico, y en gran parte, inaplicable a los nuevos desafíos. El mercado impone también nuevas modalidades de trabajo, ya que los hábitos y necesidades de los consumidores son los que reorientan la forma de trabajar, y el modo de relacionarse las empresas con sus propios empleados. La jornada y los descansos y el contraste con la calidad de v
Empleo, empleabilidad e inclusión
Cuatro millones de personas que integran nuestra comunidad están excluidas del mercado laboral por falta de educación mínima y por carecer de conocimientos elementales de un arte oficio o profesión. Para que los grupos excluidos vuelvan a tener una oportunidad de obtener un trabajo digno es imprescindible que se articulen tres instrumentos básicos. Que se los incorpore a sistemas de educación apropiados y flexibles, que la educación esté acompañada de la capacitación en un oficio, y que durante el proceso de capacitación estén ayudados por el Estado, las ONG, las empresas y los sindicatos para atender sus necesidades primarias y las de sus familias. El segundo paso es que se les brinde un puente para acceder a un primer trabajo. El tercero, es el de apoyar a la familia para que siga el mismo círculo virtuoso que el jefe o jefa del grupo.
Este proceso merece el compromiso de todos los que pueden ayudar
El nuevo derecho laboral de los dependientes de Alta Dirección
Los mandos medios, los ejecutivos y el personal de Alta Dirección están también viviendo un proceso de cambio de tal dinámica y vertiginosidad que ha dado lugar a un nuevo sistema legal, cuyas pautas son singularmente diversas a las del resto de los trabajadores. El derecho laboral de los que conducen y que tienen el deber de aplicar las nuevas tecnologías también tiene acechanzas y serios conflictos. Para ellos también debe haber medios de protección y a la vez, sistemas que les permitan atender, soportar y llevar adelante los grandes proyectos.
Conclusiones
Educación, capacitación y trabajo son el trípode que sostienen junto a los valores la dignidad del hombre y la mujer que trabajan. Todos debemos aportar nuestro grano de arena para contribuir a que cada habitante del suelo argentino pueda ser empleable y cuente con oportunidades de empleo, para sostener la dignidad de los que pueden procurar su sustento trabajando, y para permitir que los que la perdieron comiencen a recuperar su dignidad también trabajando. Los que más tienen, los que más pueden y los que más saben, son los únicos que pueden ayudar a los que menos tienen, menos pueden y menos saben.

(*) Consultor laboral de empresas y de entidades empresarias. Profesor Titular de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de las carreras de grado y de pos-grado de la Facultad de Derecho y de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina

Las preocupaciones que despierta el pacto social

Las preocupaciones que despierta el pacto social
Fuente: Julián A. De Diego (Especialista en temas laborales)
Autor: Ambito Financiero – Pág. 9
Fecha: 14-11-07

El Coloquio de IDEA fue la caja de resonancia de las expectativas que genera un futuro pacto social , no sólo en lo que hace al contenido, sino fundamentalmente sobre si será un acuerdo negociado por las partes con el gobierno nacional o si será un convenio de adhesión.

En lugar de precios y salarios se debería hablar de competitividad y de empleo, comentó Carlos Represas de Almeida, presidente del Grupo Nestlé de México, a propósito de que no deben resolverse sólo los temas de la coyuntura, sino también los temas de fondo.
Partió de la premisa de que la satisfacción de un interés sectorial, que se imponga sobre otros intereses, termina creando la causa de su propio fracaso. Competitividad, rentabilidad, crecimiento y perspectiva en el largo plazo, previsibilidad, reglas claras, y transparencia fueron expresiones de uso frecuente en los pasillos.
Importancia
En alguna medida, tuvo especial trascendencia por regresar al objeto principal de IDEA que es la de crear un foro de reflexión en donde se discutan ideas y propuestas positivas para el futuro. El coloquio no dependió de la visita oficial de ningún funcionario para que resulte un éxito, y la convocatoria empresaria fue seguramente la más importante de 2007.
Fernando Henrique Cardoso, ex presidente de Brasil, fue el primer movilizador de las ideas en torno al pacto social. Para Cardoso, la sociedad está segmentada, y cada sector defiende sus intereses, difícilmente defiende sus ideas. Para que se logre un pacto social, se requiere un importante liderazgo, que no se logra con la imposición ni por la fuerza de los hechos, sino a través de la convergencia de los intereses contrapuestos en un marco de un proyecto de mediano plazo, que se convierta en el bien común a todos los sectores. Para que haya convergencia, debe haber un diálogo razonable. Si así no fuera, un pacto social podría ser un mandato unilateral, de pobre y breve recorrido.
Debería lograrse -en forma convergente-el consenso sobre su contenido y profundidad, y todos los sectores deberían asumir deberes y derechos concretos. La concertación no es suficiente si no hay consenso. A su vez, el consenso requiere de procesos de nivelación, ya que el crecimiento no es posible llevarlo adelante sin equidad. Cardoso destacó que los grupos sociales más postergados se organizaron para promover protestas, y es por esa razón que los gobiernos tuvieron que brindarles asistencialismo. La asistencia social es un deber del Estado, pero sólo es un recurso provisorio y en el camino de cambios más profundos. Educación, capacitación con oficios y salida laboral, nuevas tecnologías y oportunidadesde trabajo son objetivos centrales. El asistencialismo es un deber transitorio.
Guy Sorman decía que es muy difícil crear la necesidad de la concertación real con un gobierno que no tiene oposición ni un líder que genere convergencia. En realidad, la cultura es una excusa para justificar algo que alguien quiere hacer, y refugiarse en los problemas culturales es una justificación frente a un problema que no se ha podido solucionar o, lo que es peor, que ha sido impotente o incapaz de solucionarlo. En realidad, lo que diferencia a los países aun con culturas similares es la calidad institucional y la calidad del funcionamiento de sus instituciones. En definitiva, un pacto social es posible si los interlocutores son genuinos representantes de cada sector, si se desarrolla un intercambio y un diálogo constructivo que permita construir consensos y sobre todo convergencias, y si los acuerdos son viables, razonables y compatibles entre los derechos acordados y los deberes asumidos. Convergencia, transparencia, razonabilidad parecen ser objetivos difíciles de lograr.

Paro más caro que aumento?

Paro más caro que aumento?
Fuente: Ambito Financiero – Pág. 14 y15
Autor: Julián A. De Diego (Especialista en temas laborales)
Fecha: 13-11-07


Julián A. de Diego
En el programa radial Radiografía , en la señal AM 92.1, el abogado laboralista Julián de Diego habló, con sinceridad poco habitual en opinantes, de las relaciones actuales entre dirigentes sindicales y empresarios. Advirtió sobre la desaceleración que sufre la economía.


PERIODISTA:¿Tienen poder los sindicalistas hoy para negociar?
Julián de Diego: Acá hay otra cosa, un fenómeno que no es nuevo, que se agudizó en estos cuatro años y medio, y que es que el poder de la gente que trabaja se segmentó. Por un lado, la gente ya no delega las atribuciones en el secretario general del sindicato y por eso es que uno ve con una frecuencia inusitada asamblea tal o asamblea cual. En ese sentido, en la asamblea se vota y muchas veces se descalifica al secretario general del gremio. La otra es el grupo de los delegados. El delegado es un minidirigente sindical en potencia y generalmente con una concepción ideológica disidente de la tradicional idea peronista-justicialista. Después están los dirigentes tradicionales, que tienen muchos años ya de permanencia. Son 20, 30 años de permanencia.
P.: Y encima se han aburguesado.
J.d.D.: Además, la sucesión de los líderes no es al estilo de otras épocas. Antes estaba consensuada con los bloques dirigentes. En cambio, hoy todo el mundo puja por la sucesión. Entonces, cuando uno se encuentra con este cuadro tan complejo, ¿cómo se hace para hacer un acuerdo salarial?
P.: Donde hay que negociar con cuatro o cinco caras distintas…
J.d.D.: Y todos los tenés que tener adentro de la negociación de alguna forma o de modo escalonado o combinado.
P.: Podría salir más caro para la empresa de esa forma.
J.d.D.: Cuando uno lo hace por etapas sale más caro. Cuando uno trata de incluir a todos los implicados puede ser que salga de una sola vez. Pero la complejidad tiene que ver con dos problemas; uno es el de la segmentación, el otro es el del efecto de la inflación. Esta, al estar tan metida en la mente de la gente, es lo que termina complicando aun más la negociación. De esta forma, el conflicto no termina nunca. Es un constante ciclo que se repite. Empieza con agitación, con asamblea, etc., pero nunca termina. Cada etapa es una especie de capítulo dentro de un largo libro que nunca tiene final. Entonces, el problema para las empresas es cómo se hace para generar contención. Por eso, de algún modo, el pacto social parece ser un modo de contención.
P.: Usted ya me había dicho que este año iba a ser muy movido, no por problemas sindicales vinculados a los despidos, que era lo que venía pasando, sino porque ahora se venía el momento de la recategorización y eso finalmente ocurrió. Hoy la desocupación no está pegando tanto y sí lo está haciendo el tema de los aumentos de sueldo.
J.d.D.: Sin ninguna duda. Porque el año que viene la que va a empezar a demandar un cambio en las estructuras sindicales y sociales es la gente. La sociedad entró en un proceso entre crecimiento de salario real y posibilidad de consumir de determinada forma que ahora no la quiere resignar. Es por eso que cada vez que una persona con la misma cantidad de unidades monetarias puede comprar menos, formula reclamos de este tipo. Esa gimnasia tiene la misma secuencia que el síndrome del piquete. La razón por la cual el piquete era noticia era porque la gente veía que haciendo eso venía alguien a negociar y le daba buenos resultados. Entonces la gente volvía hasta quedar satisfecha. Con los nuevos reclamos, las empresas se están dando cuenta de que les está saliendo más caro el paro que le hacen que el aumento que piden los empleados.
P.: ¿Cómo juega todo esto cuando la inflación empieza a apretar un poco más o cuando la economía empieza a desacelerarse?
J.d.D.: Como el miedo es a esta desaceleración del recalentamiento que ha venido sufriendo la economía, el temor de la gente genera el «tengo que aprovechar lo mayor que pueda en el plazo más corto posible». Es por eso que se entra en una especie de cortoplacismo medio frenético. En mi opinión, el silencio que estamos teniendo en estos días es la tranquilidad que precede a la tormenta. La tormenta se viene.
P.: Por otro lado, Julián, hay ciertas cosas curiosas en el ámbito de la producción de servicios, como, por ejemplo, que Edenor hiciera una publicidad diciendo que no gastemos luz, que las petroleras recen por vender menos.
J.d.D.: Lo que ha dado vitalidad a las empresas es el volumen de producción de estos últimos años. Sin embargo, el volumen a pérdida, el límite al cual todavía no llegamos, está al borde. En ese sentido, en definitiva estás poniendo ejemplos de casos donde es imprescindible que haya inversiones grandes de infraestructura rápido, porque rápido significa que podemos tener correcciones de acá a cinco años. En esa línea, y volviendo al punto inicial, el año va a ser muy conflictivo porque cualquier mecanismo que se utilice para desacelerar todos estos procesos va a ser absorbido directamente por la gente que cobra un salario. Esa gente es la que, en definitiva, también va a hacer el reclamo.
P.: ¿Cuáles son los sindicalistas más difíciles de tratar?
J.d.D.: En el sindicalismo argentino hay dos corrientes claras en cuanto a cómo llevan la presión contra las empresas. Los de muy fuerte conflictividad, donde está Hugo Moyano a la cabeza, y aquellos con los que se puede sentar a negociar y verdaderamente hay códigos. Hay que desmitificar la teoría de que el dirigente sindical no tiene reglas. Fueron distintas desde Alfonsín hasta el presente. Desde el me quedo tranquilo, no me involucro en las cuestiones salariales del pasado hasta el presente con Kirchner, que es una suerte de operador entre los negociadores y la gente que más afectada se ve por la suba de la inflación. Por eso subió el salario mínimo 500%. Subieron los convenios mínimos más que la inflación. Buscó que los ingresos de los que menos ganan sean superiores.

El economista tv. Con Julian A. De Diego

El Economista Tv – Canal Metro
Fuente: El Economista TV – Canal Metro
Autor: Conduccion. Juan Radonjic
Fecha: 12-11-07

Radonjic entrevisto a Julián A. de Diego , y realizo preguntas e interrogantes sobre el pacto social y su funcionamiento.


El Economista TV por canal Metro con la conducción de Juan Radonjic. Invitado del Programa: Dr. Julián A. de Diego
El economista TV
El mejor análisis junto a los actores económicos de mayor nivel.
Conducción: Juan Radonjic
12-11-07

JUAN RADONJIC.- El invitado del programa es Julián de Diego, que es abogado y asesor de empresas. En estos días esta siendo muy consultado tanto por el sector publico como por el privado en todo lo que tiene que ver con el pacto social o el acuerdo social que aparece quizás como la gran iniciativa del próximo turno presidencial. ¿que se puede esperar del pacto social/acuerdo social?, ¿para que sirve?

JULIÁN A. DE DIEGO.- Yo creo que el futuro gobierno piensa, que es necesario que haya algún mecanismo de convergencia, que permita no solo hablar del salario, tarifas y precios sino también incluir dentro de ese acuerdo una temática mucho mas amplia que incluya política fiscal, déficit fiscal, estrategias en materia de inversiones de infraestructura que están faltando, problemas vinculados con mediano y largo plazo al fomento y promoción de las inversiones, campañas concretas vinculadas con el desarrollo de actividades que son generadores de riqueza para la Argentina como por ej. la actividad turística. Hay una afinación a un acuerdo sumamente ambicioso para lo cual no se si hay demasiado tiempo. Hoy se esta pensando en un diseño básico y no hay dialogo entre los actores sociales. Los pactos sociales que se conocen en el mundo en distintas etapas de países europeos como España, Francia, Italia por ej. que son los que mas han recurrido a este instrumento.
Siempre se habló de la segmentación que sufre la sociedad en los distintos sectores de interés y la necesidad de que haya dialogo en esos sectores de interés de modo tal que ese dialogo posibilite neutralizar los intereses contrapuestos y llegar a acuerdos de mediano plazo que se puedan cumplir.

JUAN RADONJIC.- La idea es que todos quieren aparece como que esto no sea simplemente un pacto sobre precios y salarios sino que incluye una cantidad mayor de temas.

JULIÁN A. DE DIEGO.. Y además que no sea un acuerdo de adhesión donde el Estado propone un modelo y las partes van y firman, sino que haya algún tipo de dialogo sectorial. Esto lo esta planteando la CGT. La CGT no quiere un convenio de adhesión, quisiera tener algún rol protagónico para ver como apuntar una decisión salarial que tiene dos problemas. Un primer problema es el retrazo de los índices que no se compadecen con la realidad y que producen este defasaje que la gente común observa en el mundo real. Hay inflación no hiperinflación. En algún momento hay que usar las palabras sinceramiento, porque en realidad por un lado esta el mundo real y por el otro esta el mundo virtual y el mundo virtual nadie lo tiene en cuenta. La búsqueda de sinceramiento requiere cierto dialogo, y es algo que están demandando todos. Todos se autoproclaman como las personas que están en condiciones de ser interlocutores validos en esta discusión del pacto social, pero nadie ha sido convocado.

JUAN RADONJIC.- ¿Cómo juegan las negociaciones salariales, paritarias, por decirlo de alguna manera dentro de este proceso? Quedan dentro de este gran acuerdo social?

JULIÁN A. DE DIEGO. Bueno hay dos modelos. Uno que es el modelo que viene usando el gobierno hasta ahora que es, o por decreto o por vía de una pauta. El gobierno empezó con aumentos con decreto de sumas no remunerativas, después esas sumas las tuvimos que convertir en sumas remunerativas a través de los convenios, y entonces el visto bueno, la pauta para el 2007 es el 16, 5. La pauta nadie la cumplía pero era en realidad un punto de referencia. Si uno toma de punta a punta el calendario 2007 el aumento salarial llevo en muchos casos hasta casi el 30%. Pero si toma uno el aumento real, tomando meses en donde no hubo ajuste, meses en donde se pagaron en cuotas porque fue un aumento fraccionado, podemos decir que el presupuesto del año oscilo en el 20%. ¿Que se logro con este objetivo? Se logro una corrección salarial importante para el año 2007 para el salario real para los trabajadores, pero se hipoteco el año 2008 porque la base de sustentación con un 30% arriba es una base altísima. Entonces ¿Qué es lo que debe esperarse del pacto social a partir de enero del 2008? Evidentemente una detracción, tiene que haber un aumento salarial por debajo de la inflación. ¿Por qué debajo de que inflación?

JUAN RADONJIC.- ¿Quien va a determinar cual es la inflación del 2008?

JULIÁN A. DE DIEGO.. Si uno hace la comparación de las evaluaciones que se hicieron en el sector privado por estudios de consultoras de economía de las mas serias, versus el INDEC, la versión simplista es que la realidad es el doble de los que dice el INDEC. Si el INDEC dice el 9% la realidad es el 18%.
Si uno piensa que el 18 se va a repetir durante el año 2008 la pauta salarial no puede estar por debajo de ese 18%. Pero debería estar debajo si la consigna del pacto social que haya sacrificios comunes de todos los sectores para retraer el efecto domino que esta produciendo estos incrementos para evitar que eso genere inflación y para que la actividad económica siga creciendo dentro de un marco de estabilidad relativamente controlada. La pauta de la que se habla es del 15%, o sea por debajo de ese 18%.

JUAN RADONJIC.- ¿Que dicen las empresas?

JULIÁN A. DE DIEGO.. En el coloquio de IDEA se habla del 15%, algunos dirigentes sindicales hablan del 16%. Siempre esta el que redobla la apuesta y no quiere aparecer como torpe que va a defender la economía de las empresas, y no el bolsillo de los trabajadores. Hay dirigentes que hablan de un 20%. Entre el 15 y el 20 esta la banda que podría proyectarse en el año

JUAN RADONJIC.- ¿Como se instrumenta el pacto social?

JULIÁN A. DE DIEGO. En materia salarial la mayoría de los acuerdos sociales se establecen por “acuerdos marco”, que establecen un marco de referencia dentro del cual las partes pueden negociar las peculiaridades, lo que caracteriza cada sector. Cuando el acuerdo social es programático la pauta salarial es un punto de referencia. Podría llegar hasta ser un techo. Lo cierto es que se necesita una segunda etapa que es el marco interactivo del acuerdo es como se instrumenta el aumento salarial pactado en el acuerdo marco para cada actividad. Ahí se tienen que sentar ambos sectores, el sector sindical y el empresario a ver como se baja ese acuerdo marco. Allí se forma un primer riesgo, el acuerdo marco tienen que tener un mecanismo de seguimiento que probablemente el Ministerio de Trabajo controle a través de la homologación, que se sigan las pautas del acuerdo marco. Pero hay muchos mecanismos picaros que permiten hacer maniobras elusivas. Y no es lo mismo pactar salarios en un supermercado donde la mano de obra es muy sensible al precio final de los productos que se venden en la góndola que hacerlo en una empresa petrolera donde hay capital intensivo y la incidencia de la mano de obra esta muy por debajo. Los dos extremos son para analizarlos con mucho cuidado, para cuando baje a cada sector.
El tercer round, tenes lo pactado. Hay dos cúpulas que intervinieron. Pero todo es cupular. La cupula de la union industrial, ADEBA, con la CGT con el Estado Nacional, con todos los grandes actores sociales. Cuando llego esto a los trabadores si esto produce o no satisfacción.

JUAN RADONJIC.- Hay que buscar un equilibrio porque también hay pautas generales pero cada actividad tiene una realidad muy distinta

JULIÁN A. DE DIEGO. hay un fenómeno, propio de la vuelta de que empiecen a funcionar estos mecanismos nuevamente que hace 14 años que estaban congelados, que es la vuelta de la negociación colectiva. Que hace que los trabajadores hayan querido tomar su propio protagonismo. Entonces cuando uno habla con el sindicato, por ahí no esta hablando con los trabajadores de su propia empresa. Los trabajadores de la empresa arma su propia asamblea, la asamblea termina pidiendo un adicional.
Entonces tenemos tres etapas que en el proceso final, puede ser que distorsionen en gran medida el acuerdo social original.
Uno de los dramas de los pactos sociales, es como controlar que las partes cumplan con sus obligaciones, que hagan valer sus derechos, y que no se desbanden los límites impuestos.

JUAN RADONJIC.- Claro, asegurar que lo que se firma puede realmente cumplirse.

JULIÁN A. DE DIEGO.: y para eso se necesita que en cada una de las etapas haya un cuello de botella que permita controlar esa situación y que no haya desbordes. Porque donde hay desbordes, el efecto imitación se produce rápidamente. El desborde es obtener mayores salarios para trasgredir los límites del acuerdo. Es muy importante que estos mecanismos aseguren el cumplimiento y seguimiento del acuerdo en el mediano plazo. El año 2008 va a ser muy difícil de transitar con un acuerdo social firmado en el primer bimestre del año para que se cumpla durante todo el año que va a estar muy agitado por el ajuste de precios y salario.

JUAN RADONJIC.- Que grado de participación tienen los que no están representados, hay un 40% de trabajadores no registrados en la argentina, ¿quien los representa en el acuerdo social?

JULIÁN A. DE DIEGO.. Ese es uno de los grandes problemas de los acuerdos sociales, ¿Quiénes los firman? Y si los que los firman están legitimados por la representatividad. Nosotros sabemos que hay una crisis de representatividad no solo en el sector sindical por los cambios que se están dando en los gremios sino también en el sector empresario; y además hay muchos que no están representados como por ej. los jubilados, los que trabajaban en la economía clandestina, etc.
Va a haber firmantes que van a hacerlo en nombre de un sector al que no representan genuinamente. De inmediato se va a producir el planteo.
Los sectores no representados tienen que estar sustituidos por el Estado. El Estado tiene que asumir la representación de la comunidad en general. El Estado tiene como función lograr el bien común y el bienestar general. Ese bienes general sobre todo de aquellos que no están representados o de los que están mas postergados. Y ahí es muy importante tener en cuenta que hay un sector muy significativo de la sociedad argentina de casi cinco millones de personas que están excluidos del mercado de trabajo, excluidos de la economía inclusive clandestina y es imprescindible reintegrarlos al mercado y para eso hay una tarea tremenda para hacer, que tiene que ver con volver a crear la cultura del trabajo, que los hijos tienen que tener educación primaria, que los adultos tienen que terminar sus estudios, que tienen volver a tener un oficio, y no dedicarse a guardar y juntar cartones. Este proceso tiene que estar ligado a los planes sociales. O sea el plan social tiene que ayudar, a que esta gente en lugar de seguir con tareas que los autoexcluyen del mercado y que empiecen a integrar a oficios, arte o profesión que permitan obtener un puesto mas razonable en el mercado con todas las retribuciones. Porque ahí hay dos o tres generaciones que están comprometidas con el aislamiento que son los abuelos, son los padres y son los hijos, que no tienen educación minima y que están haciendo tareas tan primarias que son casi miserables. Y esa gente sin ayuda del Estado no sale.

JUAN RADONJIC.- Hablamos el tema de los aumentos, como esta el resto del mercado de trabajo. Como vamos a estar en cuanto a la demanda de empleo, va a seguir reduciéndose el desempleo? ¿que va a pasar con el mercado laboral?

JULIÁN A. DE DIEGO. El mercado laboral ha llegado a un punto de inflexión muy delicado, porque hay y sigue habiendo una demanda de mano de obra calificada muy importante en industrias y servicios y en la mayoría de las actividades que siguen creciendo y el mercado ya no tiene esos recursos para suministrarlos. Se encuentra que no hay mano de obra disponible, estamos en un momento en donde el grupo excluido esta aislado de todo este proceso porque no tiene mínimos conocimientos de los que se llama en España “empleabilidad” para poder acceder a un puesto de trabajo. Y tenemos una demanda que presiona sobre los jóvenes porque el joven capacitado esta todavía entrenándose, la mano de obra disponible en el mercado se esta agotando. El trabajador que pasaba los 40 años entraba antes en una etapa critica, hoy vuelve a ser captado por le mercado por las carencias que hay de gente mas joven y después de los 50 que es una edad mas critica, hay una reinserción laboral que llama mucho la atención. Todo eso es por la escasez de mano de obra debidamente capacitada. Por eso el desempleo va a seguir bajando, pero llegando ya a una encrucijada en donde no teniendo mano de obra calificada disponible y donde tampoco este grupo social tan grande, tan importante se lo esta entrenando o capacitando para que lentamente se vuelva a reinsertar en el mercado. Vamos a estar en una etapa completa que va a presionar sobre los salarios, cuando uno toma trabajadores que están en otra empresa lo hace mejorando su remuneración, entonces se produce un crecimiento salarial que se suele llamar friccional que tiene que ver con la intervención del head hunter, que esta mas de moda que el buscador de talentos. Porque sacar alguien que tiene empleo y esta capacitado y es exitoso para ponerlo en otra empresa.

JUAN RADONJIC.- ¿Que papel le ves a las instituciones políticas en el pacto social?

JULIÁN A. DE DIEGO.. ¿Cual va a ser el rol de los partidos políticos cuando no hay un liderazgo fuerte que no llega a generar la convergencia de la oposición?. Uno de los dramas que se va a venir en un eventual del pacto social. ¿Cual es el rol protagónico que va a tener la oposición y quienes son los representativos de ese grupo? Ese sector va a estar ausente en alguna medida, la falta de oposición va al desmedro de la calidad de las instituciones, porque la existencia de la oposición es lo que le da salud a la democracia, mejorando la calidad de las instituciones. Es muy importante que este factor se recomponga.

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