La cadena de pagos ya se rompió, con la determinación de los deudores de no pagar la deuda devengada, con los rechazos por la falta de fondos de los cheques diferidos, y con la parálisis y la facturación “cero” de la mayoría de las empresas que producen bienes o servicios.
Publicado en El Cronista, 14 de abril de 2020
Por Julián A. de Diego.
Director del Posgrado en RR. HH. Escuela de Negocios de la U.C.A.
El 80% de la economía está paralizada por la cuarentena, y todos los indicadores reflejan que el consumo está deprimido a niveles casi increíbles. Los emprendimientos minoristas, los trabajadores del monotributo y los trabajadores individuales y autónomos ya no tienen niveles de ingreso sustentable. En síntesis, todo se ha derrumbado y ahora surge la amenaza de que el mes de abril genere un estado general de parálisis, sin producción, sin facturación, sin compras sin pagos y sin cobranza.
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