Acuerdos por salarios no llegan a empresas que dan 72% de empleo

Acuerdos por salarios no llegan a empresas que dan 72% de empleo
Fuente: Ambito Financiero – Pág. 9
Autor: Julián Arturo de Diego
Fecha: 10-04-06


Julián A. de Diego
La firma de varios acuerdos de salarios considerados modelos o testigos como el de la Federación de Camioneros era un resultado esperable, detrás de los cuales se alinearían los demás gremios. La mayoría de los dirigentes sindicales así lo habían resuelto, no sólo para no quedar descalificados frente a lo que se acordara sino, sobre todo, para no presentarse frente a la sociedad como un factor de discordia o una causa de distorsiones que pueda utilizarse como chivo expiatorio .


Acuerdos por salarios no llegan a empresas que dan 72% de empleo
Argentina – 10/04/2006 – Ambito Financiero – Pág. 9 – Tiempo de Lectura: 2′ 45”

La firma de varios acuerdos de salarios considerados modelos o testigos como el de la Federación de Camioneros era un resultado esperable, detrás de los cuales se alinearían los demás gremios. La mayoría de los dirigentes sindicales así lo habían resuelto, no sólo para no quedar descalificados frente a lo que se acordara sino, sobre todo, para no presentarse frente a la sociedad como un factor de discordia o una causa de distorsiones que pueda utilizarse como «chivo expiatorio».

Ahora, la polaridad de la estrategia se invierte. En efecto, con los acuerdos ya firmados, cabe la duda sobre si se debe seguir el mismo modelo, o si se debe intentar un nuevo esquema. Y lo cierto es que la dinámica de la negociación colectiva en el plano salarial, hoy ofrece dos grandes incógnitas. La primera se refiere al contenido explícito de los acuerdos y la segunda, sobre los efectos de dichos acuerdos cuando se produzca la aplicación de ellos en las empresas en particular.

Variaciones
En lo referido a los acuerdos en sí mismos, sólo existen algunas pautas no escritas, que cuando se aplican concretamente al marco de cada actividad, tienen muchas variaciones. Por lo pronto, se ha vuelto a la utilización de las prestaciones no remunerativas, que resultan muy eficientes a la hora de determinar la relación costo/beneficio, ya que el valor recibido neto por el trabajador es prácticamente el mismo monto que asume como costo la empresa. En efecto, estas prestaciones están exentas de aportes y contribuciones con destino a los entes de la seguridad social, y no constituyen base de cálculo de las prestaciones remunerativas (licencias, aguinaldo, vacaciones, etc.).
Se suelen apuntar dos dificultades de mediano plazo. Una se refiere al proceso por el cual estas sumas no salariales se conviertan en remunerativas, lo que implica un importante impacto en los costos, no sólo por efecto de las retenciones que sufre el trabajador lo que generalmente obliga a cambiar el monto bruto (grossing up) para que se perciba el mismo valor neto, como por las contribuciones patronales y la incidencia en los rubros retributivos, lo que fácilmente importan para la empresa asumir un costo adicional de casi 100%, y que en muchos casos es mayor.
La segunda incógnita es sobre las eventuales contingencias que pueda generar un pago no remunerativo, homologado como parte del conveniocolectivo, y el eventual reclamo por parte de la AFIP de aportes y contribuciones. Si bien se sostiene que la homologación no tiene efecto «saneatorio», o sea que no purga los vicios de un instituto, la mentada homologación importa, por parte del Ministerio de Trabajo, el ejercicio pleno de los controles de legalidad y de oportunidad previstos en la legislación vigente.
La segunda incógnita está ligada con «el efecto derrame» o «efecto cascada» de los acuerdos convencionales por actividad. Al respecto, se han activado tres niveles muy claros de negociación ulterior a los convenios macro, como son entre el gremio de cada jurisdicción y las empresas líderes, la que se extiende a la mayoría de las empresas medianas que es el reclamo de los delegados, y por último, un nivel abarcativo de todo el espectro laboral como es el reclamo de las bases, en donde confrontan los trabajadores antiguos con los más jóvenes.
Los efectos que se puedan producir en los salarios en el nivel micro sin dudas pueden generar distorsiones ya que muchos de los acuerdos que se están firmando no están al alcance de las empresas de menos de cincuenta trabajadores, que representan 72% del empleo, y a la vez, en el mercado clandestino (45% de los empleos) no hay reglas y, por ende, estos cambios no llegan.