Las reformas laborales que priorizan los empresarios

Los dirigentes empresarios más importantes de la Argentina le plantearon al Gobierno Nacional la prioridad de las reformas laborales, previsionales y fiscales, como condictio sine qua non para canalizar el crecimiento sustentable con empleo de calidad.

Edición impresa
Viernes 20 de octubre de 2017
“No podemos tener una planta parada por diez camioneros frente a un fogón”, comentario dirigido a la justicia penal, a la justicia laboral, y a la cartera del Trabajo nacional y provincial, a propósito de las acciones extorsivas que se realizan bajo la excusa de que se trata del supuesto ejercicio del derecho de huelga.

La compleja problemática social del conurbano, con pésimos indicadores en cuanto a niveles de educación (solo el 40% terminaron la escuela secundaria), desempleo, trabajo en negro, y pésima infraestructura es el desafío del mediano plazo, donde se puede enquistar el populismo retrógrado.

La reforma por sectores sindicales defendida por Guillermo Pereyra (Petroleros) se contrapone con su convicción de que no puede haber reforma por ley, y que lo pactado en la CGT es negociar por cada convenio colectivo, al estilo de lo que él logró en el convenio de flexibilidad y en la adenda, a propósito de Vaca Muerta.

La necesidad de los cambios por la interacción de las nuevas tecnologías frente a la falta de movilidad de los planteles, el contrato por tiempo indeterminado frente a los contratos por proyecto o por obra, los salarios basados en resultados o productividad, la jornada adaptable a los nuevos requerimientos, la huelga reglamentada y sin violencia, los sindicatos asumiendo la responsabilidad social por los excluidos, la búsqueda de nuevas herramientas para generar oportunidades dignas de trabajo de calidad, en una nueva dimensión.

Una de las experiencias comentadas en el Coloquio fue la dolorosa renovación del sistema de bienestar y del rígido mercado laboral iniciada por el ex canciller Gerhard Schröder provocó divisiones en su partido el socialdemócrata SPD y protestas en todo el país. También se habló de la reforma en Francia, Italia, y España, además de la reciente de Brasil. En Alemania, cuatro leyes dieron sustento al denominado Plan Hartz que disminuyó el subsidio de desempleo y potenció las políticas activas de empleo. En lo institucional, pospuso la edad de jubilación hasta los 67 años y aminoró la fuerza vinculante de los acuerdos colectivos. De un nivel récord de desempleo se pasó al nivel más bajo de Europa, y por ejemplo, el desempleo joven (entre 18 y 25 años) bajó del 40% al 7%. El plan se dividió en cuatro etapas:

– Hartz I: se propuso impulsar el empleo temporal mediante agencias especializadas, una nueva regulación para esos contratos y el arrendamiento de servicios.

– Hartz II: se legisló el trabajo a tiempo parcial, por cuenta propia y doméstico. Ello incluyó: i) nuevas prestaciones apoyando el autoempleo y a los pequeños empresarios; ii) intervenir en los trabajos con salarios bajos, promoviendo en las empresas una renta mensual más atractiva, reduciendo impuestos y cotizaciones sociales, y iii) El fomento de los servicios domésticos.

– Hartz III: se reestructuró el servicio de empleo potenciando el uso de internet para lograr en términos de inserción una mejor cooperación entre las agencias de empleo y sus clientes. Se recortaron hasta un 30% las prestaciones por desempleo, si los beneficiarios rechazan una oferta sin justa causa, y se introdujeron ajustes en las normas que regulan la jubilación parcial.

– Hartz IV: se puso fin a la coexistencia de dos sistemas de prestaciones y a la distribución de costos entre municipios y gobierno federal, así como se reestructuraron los beneficios por desempleo (subsidio y asistencia social) para formar una nueva subvención llamada desempleo II. El derecho a la prestación antigua basada en ingresos se limitó a un máximo de 12 meses para los menores de 55 años y a 18 meses para los mayores de esa edad; a partir de entonces, quienes se queden sin empleo pueden ser beneficiarios del subsidio llamado desempleo II.

Es muy difícil ya eludir el gran desafío de corto, mediano y largo plazo, el crecimiento económico debe estar acompañado del crecimiento del empleo, centrados en los grandes núcleos urbanos comenzando por la provincia de Buenos Aires. Los retoques cosméticos se lavan con agua, las reformas estructurales se sellan con fuego. Los marginados, los desocupados, los excluidos tienen prioridad, con una plataforma educativa sólida conectada con una salida laboral, y un programa laboral que no debe precarizar, no debe destruir, no debe anular derechos. Es nuevamente el desafío del futuro: la reforma laboral integral debe construir sobre lo construido.

Por Julián A. de Diego.
Director del Posgrado en RR. HH. Escuela de Negocios de la U.C.A