Las relaciones laborales y las nuevas tecnologías

Las tecnologías exponenciales destruyen tantos puestos de trabajo como en otros ámbitos los crean, y el reciclaje y la creación es directamente proporcional a la incorporación de cada nuevo start up, pero inversamente proporcional al tiempo.

Publicado en El Cronista, 12 de noviembre de 2019
En efecto, la destrucción, y creación, se visualiza en un marco donde se dan a la vez la democratización de los recursos, que son de alcance general, como ocurre con el celular Smart, y se hace selectivo en función de la capacidad del sujeto de valerse de las nuevas tecnologías. En este caso depende de la capacitación, entrenamiento y educación primaria media y superior con salida laboral.

El desarrollo creciente de estas nuevas tecnologías está concentrado en los centros de investigación y desarrollo de los países que cuentan con una fuerte política de crecimiento en un marco de gran estabilidad social, económica y política. En esos países, el crecimiento está asociado al modelo de negocios. En nuestro país, con todas sus vicisitudes triunfaron con un modelo de negocios disruptivo u original, como son el caso de los Unicornios, o de Toyota, o de las empresas ligadas al desarrollo del campo y la ganadería y sus subproductos industriales que crecen y exportan.

La inteligencia artificial (IA) en cambio opera con el modo sustitución, y reemplaza mano de obra en poder de seres humanos, y los reemplaza con robótica autodirigida, autopropulsada, y autosuficiente. Es más, máquinas que fabrican máquinas, es la primera etapa. Máquinas que reparan máquinas está hoy en pleno desarrollo. Máquina que inventan máquinas es la etapa que se está desarrollando en estos momentos y que caracterizará lo que viene. Todo tendrá respaldo virtual e informático y el planeta se habrá despapelizado, (global paperless).

El futuro es HOY con la invasión de las nuevas aplicaciones (APPs) que día a día dinamizan y hacen más cercana la satisfacción de las necesidades de los clientes en clara proximidad con el productor y el distribuidor, eliminando varios pasos de la intermediación.

Mercado Libre, Despegar.com, Uber, Pídalo, Glovo, los vehículos de renta directa, las bicicletas y el monopatín, son algunos de los ejemplos cercanos. Pronto tendremos autos disponibles solo para alquilar ocasionalmente o por un rato, lo tomamos en los lugares indicados y los dejamos en cualquier lugar habilitado para estacionar. Solo pagaremos el servicio por el tiempo en el que estrictamente utilizamos el rodado. Con el tiempo, nadie comprará un automóvil, solo lo alquilará cuando lo necesite. La nueva App nos guiará eficientemente para recibir el servicio.

Pero también tenemos otros servicios que no están sujetos a debate, que también están transformando los hábitos de los clientes. En efecto el home banking permite manejar la cuenta bancaria desde cualquier lugar, y las sucursales bancarias paulatinamente se transforman en centros virtuales totalmente automatizados sin presencia humana. Los sistemas de compras de los supermercados, centros de compras, shoppings, con los sistemas de delivery se neutralizará la visita o recorrido de compras.

Todos ellos revolucionan los procesos, los usos y costumbres, y sobre todo, generan nuevas alternativas de consumo y de prestaciones, que en general tienden a facilitar y abaratar las operaciones.

En el XI Congreso de Derecho Laboral y Relaciones del Trabajo organizado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero y dirigida por Julio Grisolía, que se desarrolló en Mar del Plata, donde se escucharon todas las voces, se experimentaron también todas las contradicciones. Unos a favor y otros en contra, no hubo acuerdo sobre una salida razonable para los vínculos que une a los sujetos que participan en las aplicaciones, sobre todo, porque se sabe que cualquier forma de regulación puede amenazar con la extinción de la iniciativa, que hoy, precarios o no, genera miles de puestos de trabajo.

En rigor, sabemos que el modelo clásico de relaciones del trabajo de nuestro país no es competitivo y hoy expulsa a los trabajadores fuera del sistema. En efecto, tiene alto costo de entrada, inusitados impuestos al trabajo durante y problemas de productividad durante la relación, y alto costo de salida con serias vicisitudes si el conflicto lo dirime la justicia laboral, donde los resultados son imprevisibles y generalmente totalmente desproporcionados.

En los hechos podemos comprobar que los trabajadores registrados por el AnSeS deberían oscilar en unos 9.000.000, y desde hace casi una década no pueden superar los 6.300.000. En rigor, no cubren ni el crecimiento vegetativo que hoy supera los 250.000 puestos de trabajo necesarios para cubrir los nuevos trabajadores que se incorporan al mercado deducidos los que salen del mismo por retiro, por incapacidad o por fallecimiento.

El mercado de las empresas y emprendimientos informáticos no tiene tiempo ni espacio, no reconoce nacionalidades, tradiciones ni usos y costumbres, no tienen religión ni tienen fe en Dios,  crean nuevos ámbitos sin límites territoriales, sin un territorio físico en donde deba radicar su base de datos, generalmente alojados en la nube, perfora todas las restricciones, y a menudo se desarrolla con tal velocidad que sus creaciones son extra-normativos y supra-nacionales y por ende no tienen regulaciones locales ni internacionales.

En alguna medida, importantes corporaciones que administran las nuevas APPs y otros medios informáticos como las redes sociales, los grupos de afinidad, o los nuevos sistemas de comunicaciones como Linkedin, o que desplazaron al Email de Internet como el Whatsapp, se han apoderado de todo lo que hacemos, pensamos y comunicamos o difundimos por día. El correo papel desaparecerá.

Ya no solo existen los Estados Nacionales, los organismos internacionales, y los actores sociales como los sindicatos y los empleadores, ahora se imponen a todos ellos las corporaciones que han adquirido las nuevas herramientas de la telemática (comunicación + informática) que serán sin duda protagonistas importantes de los grandes acontecimientos que movilizarán el mundo del futuro que es HOY.

Por Julián A. de Diego.
Director del Posgrado en RR. HH. Escuela de Negocios de la U.C.A.