El coronavirus activa la inquitud en las empresas

Estamos en los comienzos de la temporada de la gripe (influenza) y con el Dengue con casos confirmados se agrega la amenaza del coronavirus “Covid 19” con contagios provenientes de zonas endémicas o de áreas o países con el virus activo.

Publicado en El Cronista, 03 de marzo de 2020
Basta con ver el panorama de China, que está virtualmente paralizada en muchas actividades, con medidas que abarcan regiones completas que están en cuarentena y militarizadas. Complican el cuadro los casos positivos confirmados con números crecientes de contagios y de fallecimientos, como son los ocurridos en Irán, Italia, España, Japón, Francia, Congo, India, Tailandia, con algunos contagios en viajes de turismo o de negocios, en donde se están cancelando eventos multitudinarios, y se prohíben reuniones o concentraciones. En estas últimas horas sorprendió entre otras la decisión de cerrar el Museo del Louvre como medida preventiva, y pone en riesgo las olimpíadas de Tokio, o eventos deportivos que generan concentraciones multitudinarias.

El coronavirus (rinovirus Sars-Cov) ha colocado en alerta preventiva a las empresas frente a los posibles casos que se generen entre sus colaboradores, ya sea por viajes que realizan por la empresa, ya sea porque se han expuesto en zonas o lugares de riesgo por haber tomado vacaciones en países endémicos o con contagios importantes.

Es un virus muy contagioso, tres veces más fuerte que la gripe A y se trasmite de persona a personal a través del estornudo, y de contacto físico, o por vía del ambiente. El virus se mantiene activo 45 minutos en el aire y en lugares de contacto. Existe también casos de portadores sanos del virus que no evidencian la sintomatología y pasan desapercibidos.

En un contexto donde estamos en vísperas del otoño y de la temporada de la Gripe (Influenza) y del Dengue que ya se han confirmado numerosos casos en general conectados con zonas endémicas. Si bien el virus del coronavirus se propaga en climas fríos, lo cierto es que ya deberíamos asumir que de alguna forma nos pueden llegar alguna amenaza concreta.

En algunas empresas, los trabajadores profesionales o ejecutivos que regresan de un viaje a zonas de riesgo o endémicas, se las somete a un control médico previo al regreso a su lugar de trabajo, y en el caso de detectar síntomas, se le impone una cuarentena domiciliaria.

En las empresas ya se están aplicando protocolos similares a los que ya experimentamos con la gripe A, con lavado de manos, uso de alcohol en gel, utilización de productos que esterilicen las zonas y los lugares de contacto.

La imposición de tareas preventivas es fundamental para evitar la epidemia, como son la detección precoz cuando se observan cuadros de mucha fiebre (superior a 38 grados), y los síntomas típicos con importante sudoración, tos seca (sin expectoración), fatiga, puede generar neumonía, dolor corporal e inestabilidad, pueden generar diarrea o vómitos. El uso de barbijo es obligatorio para la persona infectada.

Si bien el coronavirus puede producir la muerte del enfermo, generalmente ocurre en personas mayores de edad, que tienen deficiencias inmunológicas, o sufren patologías que han disminuido considerablemente sus defensas. Detectada a tiempo y bajo tratamiento puede tener los efectos de una gripe o de una neumonía según los casos, que no ofrece el riesgo de muerte.

En la lista de medidas observadas en las empresas corporativas en las zonas y países con gran número de contagio tenemos:

  1. Guardia médica permanente en el lugar de trabajo para la detección precoz;
  2. Obligación de denuncia inmediata de un caso sospechoso en el trabajador o en un integrante de su familia;
  3. Períodos de observación de distintos plazos con permanencia del trabajador en su domicilio, o con alojamiento en un centro de atención primaria ad hoc;
  4. elaboración y distribución de un manual o protocolo preventivo para uso personal y domiciliario;
  5. Elaboración de un protocolo para los trabajadores en general con atribuciones especiales a mandos medios y superiores para adoptar medidas preventivas de urgencia;
  6. Uso de barbijos de diferente rango en casos especiales, en particular en personas bajo sospecha de contagio;
  7. Normas de higiene personal domiciliaria y dentro del ambiente de trabajo;
  8. Activación de la comisión de medicina preventiva o de higiene y seguridad preventivas de la empresa para que proponga medidas complementarias;
  9. Provisión de los elementos de higiene, de aislamiento, o de protección que requieran las circunstancias.

Si las empresas operan con las medidas que se adoptaron con la Gripe A (H1 N1) durante 2009 y 2010, cualquier amenaza podrá enfrentarse con eficiencia. Lo importante es que el momento de adoptar las medidas preventivas es ya mismo.

Por Julián A. de Diego.
Director del Posgrado en RR. HH. Escuela de Negocios de la U.C.A.